Viajazos en tren y barco para pegarte un verano contemplativo sin coger tanto avión

Conocer los países por tierra o mar no es solo más ecológico, sino que te permite una conexión y un nivel de detalle que en avión ni te hueles

Decía Herman Hesse que él solo viajaba en tren, porque si cogía un avión, se saltaba demasiadas cosas y no entendía por qué cambian las culturas. Lo mismo podríamos decir del barco. Son formas de viajar que te invitan a la introspección, que te acercan a la gente y que te muestran el paisaje durante horas, sin hacer nada. Hay trenes de aventura, cruceros de relax, travesías baratas y escapadas de lujo. Este verano, hay mucho por descubrir, en todos los rincones del planeta y sin necesidad de pisar un aeropuerto. El Viajero ha hecho una selección con muchas opciones en Europa para que no te pases las vacaciones llegando a tu destino, como cuando Greta Thunberg se fue a Nueva York.

Son apuestas seguras si lo que buscas es pasar un verano más temperado, ahora que las temperaturas no dejan de romper récords.

Islas de Aran (Irlanda)

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Irlanda es uno de los países más bonitos y accesibles de Europa si te gustan los cielos grises y el ambiente céltico y dentro de ese paisaje verde y rural, las islas de Aran, donde no llegan coches, son un paraíso. La mayoría de sus edificios son todavía construcciones prehistóricas y tú te desplazarás en bicicleta de una punta a otra de las islas. Para desconectar y viajar a otra época, algo prácticamente imposible en cualquier otro lado del continente.

Alpes suizos

Suiza tiene una especie de Interrail particular y con un solo billete puedes usar de manera ilimitada trenes, buses y barcos. Hay excepciones, pero a partir de 228 euros puedes lanzarte a descubrir el país, sobre todo para disfrutar de la naturaleza (nieve en invierno, caminatas en verano), pero también vale la pena que te pases por las Zurich, Berna o Ginebra a descubrir cómo se vive en los países donde se vive bien.

Expreso de los Balcanes

Balkan Express

500 kilómetros en 10 horas, a través de 435 puentes y 254 túneles. Los Balcanes, en concreto Serbia y Montenegro, son una zona montañosa espectacular, barata (billetes desde 19 euros). Tip: el paisaje se ve mejor desde los asientos de la derecha del vagón si viajas hacia Bar y a la izquierda si vas hacia Belgrado.

Fiordos noruegos

Un clásico de los cruceros indies, el camino hacia el glaciar Folgefonna es una maravilla y es exactamente lo que te imaginas cuando piensas en los fiordos noruegos. Un plan alternativo a los cruceros carísimos y petados de turistas japoneses o jubilados alemanes, es pillar el mítico tren entre Oslo y Bergen para bajarte en Flám para luego pillar el transbordador entre Gudvangen y Kaupanger. De esta manera recorrerás 48 kilómentros el archiconocido Sognefjorden en 2-4 horas y muchísimo más barato.

Archipiélago de las Hébridas (Escocia)

Hébridas

George Orwell se refugió en estas islas para escribir 1984, la novela distópica escrita en los años 40 que predijo (de forma asombrosamente precisa) en qué se convertiría el mundo medio siglo después. Es un archipiélago de un centenar de islas y la compañía Caledonian MacBrayne te lleva de una a otra para que te pierdas por estas tierras surrealistas donde te sentirás en una batalla de Juego de Tronos