Viaja al interior de la celda de Al Capone, el mayor gangster de la historia

La cárcel de Filadelfia donde el gangster pasó nueve meses, abre sus rejas para mostrar el lujo en el que pasó su reclusión

Alfombras, dos camas individuales, lámparas de pantalla con flecos y flores frescas. Luz ténue y amarilla. Un escritorio con su correspondiente silla. La alquilarías hoy mismo si estuvieras de Erasmus en Pisa o buscando un Airbnb en Marsella. Pero es la celda donde Al Capone, el gangster más famoso de la historia, pasó nueve meses recluso al ser condenado por porte de armas (un revolver calibre .38) en 1929. La Eastern State Penitenciary, en el estado estadounidense de Filadelfia, cerró en 1971 y hasta ahora había seguido clausurada, pero como ya pasa con Alcatraz, en San Francisco, y otras cárceles míticas alrededor del mundo, acaba de volver a abrir sus puertas reconvertida en un museo.

Si te interesan los entresijos de la prisión, puede ser una excursión ideal, por ejemplo, si viajas a Nueva York, para quienes no puedan viajar a Estados Unidos, la cárcel ha colgado un tour por la cárcel en Google Street View con el que puedes desplazarte por el interior de la prisión reformada y vacía, entrar a la celda de Al Capone, a la mezquita, al hospital penitenciario e incluso al corredor de la muerte.

La reconstrucción de la celda de Al Capone no hace justicia al lujo que la mitología sobre el mafioso había especulado, aunque a cualquiera que esté acostumbrado a ver películas sobre centros penitenciarios en Estados Unidos, le parecerá que tiene un aspecto más que digno. Es verdad que el halo de intriga que envuelve las vidas de los criminales más conocidos, nos ha hecho especular históricamente sobre las excentricidades de sus vidas privadas y su habilidades para corromper a los funcionarios de prisiones para mantener su tren de vida, incluso después de ser condenados. Pablo Escobar, sin ir más lejos, llegó a cumplir pena en su propia mansión.

La restauración de la celda está inspirada en un artículo de prensa de la época en el que citaba los cuadros de "gusto refinado" que tenía Al Capone en la habitación, pero también la luz reposada sobre escritorio pulido y los compases de vals emitidos por un precioso transistor de diseño y que se colaban hacia el exterior de sus barrotes, según cuenta Lonely Planet en un artículo. Los trabajadores de la cárcel han trabajado mucho para que la reconstrucción sea fidedigna y despojarla de los mitos que han corrido a lo largo de décadas. Además, el cuarto era compartido entre Al Capone y otro reo, Bill Coleman.

Al Capone (Eastern State)

Los restauradores trabajan desde enero en este proyecto y han tenido que arrancar más de 20 capas de pintura hasta llegar a la original. Un trabajo meticuloso para retroceder en el tiempo y entender mejor la historia de Scareface, el hombre que se presentaba como vendedor de antigüedades pero hizo temblar las calles de Brooklyn. Visita obligada a partir de ahora.