Robarle Un Beso A Un Desconocido Y Otras Tradiciones De Nochevieja Para Atraer La Buena Suerte

Si hay en el año una noche para aguantar hasta tarde, sin duda, es la del día 31. Aunque hay muchas maneras de recibir el nuevo año además de comerse 12 uvas que, no sé a ti, pero a mí no me han traído mucha suerte. Ya sea por costumbre o por superstición, existen tradiciones variopintas en muchas partes del mundo: los que prefieren besarse, los que sí o sí cenan lentejas, los que estampan la vajilla contra el suelo y los que se disfrazan para pasar una noche divertida y desinhibida. Así es como se celebra la Nochevieja sin besarse con los carrillos llenos mientras intentas volver a respirar.

Sin vajilla en Dinamarca
(c) Martin Poole

En Dinamarca comienzan el año con una auténtica catarsis en la que los platos son los damnificados. Un ejercicio desestresante que puede salir muy caro (literalmente, porque hay que renovar la vajilla). Ahora bien, la tradición ha evolucionado: antiguamente, los daneses estampaban platos y vasos contra las puertas de sus seres queridos en señal de cariño y respeto. Y, aunque la costumbre sea ahora un poco más civilizada, mantiene otro rasgo ancestral: los comensales tienen que saltar desde su silla a las 12 en punto si quieren que la suerte esté de su lado el próximo año.


Los ingleses y el 'First Footing' 
First-footing-codigonuevo

Lo de la puntualidad británica no es sólo un dicho. Este tópico que se cumple a rajatabla en cualquier momento del año, aunque en Nochevieja adquiere otra dimensión: el First Footing consiste en ser los primeros en visitar a familiares y amigos el día 1 de enero. La persona que primero visite será el portador de buena suerte de ese año y si además se presenta con un regalo, objetivo asegurado.


Besos y más besos en EEUU

Da igual con quién, lo importante es besarse. Estados Unidos cuenta, sin duda, con una de las tradiciones más románticas del mundo. Y tiene una explicación: creen que si no comienzan el año con un beso apasionado, les esperan 365 días de soledad. Así que no te extrañe si has decidido recibir el 2017 en la famosa Times Square de Nueva York y algún desconocido te roba un beso. Para ellos es lo normal.


En Italia, un buen plato de lentejas

Las lentejas son símbolo de riqueza así que, después de haber cenado y haber tomado el cava de las doce campanadas, los italianos desenfundan las cucharas y empiezan a engullir legumbres. Cuantas más coman, más dinero ganarán en el año entrante. Y por muy indigesto que pueda parecer despedir el año con un plato tan contundente, todo tiene su explicación. La tradición nació la antigua Roma, cuando se tenía la creencia de que esas pequeñas lentejas crudas se convertirían, algún día, en monedas de oro. Los italianos modernos ya han descubierto, tras siglos esperando pacientemente, que la leyenda no tiene fundamento, así que prefieren comérselas - durante la cena o, los que tienen mejor estómago, después - en lugar de observarlas.


Escocia se transforma durante el Hogmanay
hogmanay-escocia-codigonuevo

Los vikingos toman las calles. Para que nos entendamos, el Hogmanay es un fiestón popular que concita en Edimburgo a miles de personas que disfrutan de 4 días y 4 noches de música y baile. Arranca el día 30 con la Torchlight Procession, un impresionante desfile con  antorchas, fuegos artificiales, hogueras y actuaciones callejeras. El día 31 todos vuelven a salir a la calle para concretarse en la avenida Royal Mile y en la Plaza del Parlamento para danzar como lo hacían tradicionalmente los pueblos gaélicos. Todo un espectáculo.


En Japón suenan 108 campanadas
campanadas-japon-codigonuevo

Todo en Asia es a lo grande. Los nipones no se conforman con 12 campanadas; su tradición marca que en Nochevieja los templos budistas deben tocar hasta 108 veces la campana para purgar los 108 pecados que el ser humano, dicen, tiene por defecto. Coinciden con los occidentales en sentarse alrededor de una mesa y compartir una suculenta cena en familia, aunque allí no suelen comer pavo ni cordero, sino fideos largos o toshikoshi-soba. Por supuesto, no acompañan cada tañido con una uva, necesitarían mucha suerte para aguantar hasta el final. 


El Reveillon playero de Brasil
reveillon-rio-codigonuevo

En Brasil sí que saben organizar buenas fiestas y, lo mejor, sus Navidades caen en verano. El Reveillon más famoso es el de Río de Janeiro, con cientos de miles de personas inundando las playas de Copacabana e Ipanema. El protocolo manda vestirse de blanco, al estilo ibicenco, y portar velas de colores: las blancas simbolizan la pureza, las rojas ayudan a encontrar el amor y las amarillas son las encargadas de atraer la suerte en lo económico. Pero lo más llamativo es el ritual que escenifican las mujeres brasileñas, que esparcen flores y velas en el agua como ofrenda a la diosa del mar Yemanja.