En Estos Lugares Del Mundo Puedes Dejar Tu Huella Para Siempre

Es normal que sientas la necesidad de dejar huella en tus viajes. Hay rincones a los que cuesta tanto llegar, que no te puedes marchar sin dejar una señal de que estuviste allí. No tiene que ser en forma de grafiti, ni de carta eterna, y tampoco es cuestión de dañar el medioambiente. En este texto dejaremos los los tópicos de firmar en los árboles y sellar candados para las novelas de Federico Moccia y te hablaremos de lugares en los que puedes dejar un pedazo de forma diferente.

Petra Tou Romiou, la playa de Afrodita

chipre-afrodita-codigonuevo

Se dice que Afrodita nació en la playa de Petra Tou Romiou, al sur de la isla. Nada más llegar lo que te llamará la atención del lugar es una enorme roca en medio del agua, que parece que emerge del fondo marino. Como Afrodita era la diosa griega de la belleza, el amor y la fertilidad, cuenta la leyenda que si das tres vueltas nadando alrededor de esta roca obtendrás el don de la belleza eterna. Y como también es la diosa del Amor, en este recóndito mágico lugar del sur de Chipre –entre Limassol y Pafos– se encuentra el monte de los enamorados: un pequeño cerro en el que las parejas dejan sus iniciales dentro de un corazón hecho a base de piedras.


Chicles casi eternos en Seattle y California

gum-wall-codigonuevo

El mural de chicles de Seattle ha sido desde hace 20 años la pared más repugnante del mundo. Era tal la insalubridad y la falta de higiene que el gobierno de Seattle (EEUU) se vio obligado en 2015 a retirarlos uno a uno. En total desaparecieron más de un millón de gomas de mascar. Pero el fenómeno llegó a ser una auténtica tradición: los visitantes llegaban con sus chicles, los pegaban, se hacían un selfie con el muro multicolor y se iban dejando allí su ADN para siempre.

Eso ya no es posible, aunque esta enorme pared cercana al Pike Place Market será eternamente conocida como el Gum Wall. Eso sí, no es el único muro de los chicles que existe en EEUU, ya que en California sí que continua en pie en Bubblegum Alley.


Súplicas en el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén

muro-lamentaciones-codigonuevo

¿A dónde van las peticiones de los fieles cuando limpian el muro? Millones de visitantes dejan sus notas cada año para que sean leídas en el Más allá. Cuando hablamos de fe, el respeto ha de ser máximo. Los trabajadores encargados de limpiar el muro sacan las notas de manera periódica y cuidadosamente sin leerlas, las meten en bolsas que luego entierran en el famoso cementerio del Monte de los Olivos. La explicación es que la religión judía no permite destruir objetos o escritos con el nombre de Dios.


Las paredes de la Bodeguita del Medio en La Habana

bodeguita-medio-codigonuevo

No ha viajero que llegue a la capital cubana y se resista a visitar la cuna del mojito. El mismísimo Ernest Hemingway, que era fan de esta famosa coctelería, escribió algunos párrafos en inglés en las paredes de la Bodeguita del Medio. Ahora puedes hacerlo tú, siempre y cuando encuentres un hueco.  Tanto el local que tienen en La Habana, como el que hay en Trinidad, están a rebosar de firmas. Allí llegan viajeros de todo el mundo, que después de matar la sed, quieren perpetuar su visita. Aquí no hay que hacerlo a escondidas. Serán los propios camareros quienes te facilitarán un rotulador para dejar tu huella para siempre.

Fuente de la foto: Darren Ankenmann