6 Rincones Con Romanticismo Para Desaparecer Juntos Este Verano

Os queréis con locura y ahora todo es celebrarlo, o a lo mejor estáis cayendo en la rutina y necesitáis reconectar con vuestro lado romántico. Que no cunda el pánico, sin excusas ni motivos, os merecéis largaros por ahí a decirle al mundo que os queréis y beber vino mirándoos a los ojos. Y como ir a París y a Roma ya es demasiado mainstream, te dejamos algunas alternativas para solo os preocupéis de quereros mucho y poneros morenos.

Dubrovnik

Esta ciudad, más conocida ahora por ser escenario de Game of Thrones, ya era una joya europea antes de que la descubrieran los americanos. Sus playas os enamorarán. Desprende magia por sus calles y el recorrido por su muralla os permitirá gozar de unas vistas increíbles de la ciudad croata, sus jardines y el Mar Adriático. No sufráis, este no será solo un viaje de playa y cenas a la luz de las velas porque Dubrovnik también tiene mucha vida nocturna.


Cinque Terre

Anna Omelchenko - Fotolia

Los 5 pueblos más románticos del planeta se encuentran, qué sorpresa, en Italia. Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore son cinco bellezas que hay que visitar una vez en la vida. Escoged la ocasión que queráis y poned cualquiera excusa, pero id. Sus casitas de colores y el azul del mar os harán creer que estáis en un cuento de hadas. Lo mejor, coger el barco que recorre todos los pueblos y poder disfrutar de ellos también desde el mar.

Si decidís tomaros unos días más, valdrá la pena recorrer la Toscana en coche y maravillaros con sus vistas y la gastronomía local, una de las mejores del mundo.


Lisboa

No solemos tener en cuenta a nuestros vecinos de la izquierda a la hora de escoger destino para viajar. Pues basta. Porque, entre otras ciudades portuguesas, Lisboa es un destino ideal para enamorados. El barrio árabe de la Alfama y sus siete colinas son solo algunas de las maravillas históricas que aguardan en la antigua puerta a Europa. Recorred sus callejuelas en tranvía hasta la colindante ciudad de Santa Maria Belém y probad sus famosos pasteles.


Córcega

No os hará falta ir tan lejos para creer que estáis en el Caribe: playas paradisíacas de agua caliente, acantilados de roca calcárea blanca y volcánica, ríos, estanques, marismas y lagunas. Los contrastes de una montaña rodeada por el mar os dejarán sin aliento. Podéis hacer excursiones por sus montes o tumbaros en la arena a dejar pasar el tiempo. La cuarta isla más grande del Mediterráneo os está esperando y ya llegáis tarde.


Lyon

París, París, París, sí, muy bonito, pero también muy visto, caro y masificado. Os proponemos que os escapéis a Lyon y que descubráis el encanto de esta ciudad en la que confluyen los ríos Saône y Rhône. Hay que pasearse por sus orillas, cruzar sus innumerables puentes y llegar al empedrado Vieux Lyon, el casco histórico, para tomarse un helado si es verano o un vin chaud (vino caliente) si lo visitáis en invierno. No pararéis de sacarles fotos a las casas de colores que se descuelgan de la colina de la Croix-Rousse y si subís a la basílica Notre-Damme de Fourvière tendréis unas vistas espectaculares de toda la ciudad.


+1: Cadaqués

Vale, no tenéis dinero ni demasiado tiempo para ir tan lejos ni tantos días como quisierais. No sufráis. En nuestras costas también existe el romanticismo y su meca es Cadaqués. Este pequeño pueblo de pescadores al final de la Costa Brava es el plan ideal para las parejas que buscan un rincón para comerse a besos y dejarse mimar por el sol y el mar.