5 destinos a los que largarte en verano para escaparte de la gente

El verano es época de birras, de playa y de muchas fiestas con tus amigos. Pero ojo, que igual que aflora el amor también surge tu vena hater y te cansas enseguida de la masificación y las colas en los chiringuitos. Tú necesitas largarte a olvidar todo ese estrés que acumulas durante el año, y está claro que eso no será en una playa de Ibiza tomándote algo en un afer. Así que apunta, porque aquí van cinco destinos para este verano en los que no encontrarás sombreros de mexicano, ruido ni, sobre todo, mucha gente.

Brasov, Rumanía

Rumanía es un país fascinante con los mejores bosques de Europa, playa, comida espectacular, fiesta y visitas culturales. La región de Transilvania está llena en invierno debido a que es una zona fabulosa para esquiar, pero en verano se calma y puedes disfrutar de sus paisajes que te harán viajar en el tiempo, donde podrás pasear y descubrir sus preciosos castillos encantados. Te recomendamos la ciudad de Brasov para un fin de semana largo en el que desconectar del mundo. 


Islas Lofoten, Noruega

Cuando uno quiere visitar Noruega piensa automáticamente en recorrer sus fiordos. Sin embargo, debes tener en cuenta que esa ruta es la que hacen todos los extranjeros en verano, cuando el país relaja su clima helado. Nosotros te recomendamos que, ya que vas, le eches unos días más y te largues a descubrir el norte, en concreto, las islas Lofoten. Llenas de pequeños pueblos pesqueros, casas rojas y blancas de madera construidas en torno a los muelles, muy cerca del Círculo Polar Ártico. Ideal para no acordarte de nada ni de nadie.


Faro, Algarve

La capital de esta región del sur de Portugal es un lugar perfecto para disfrutar del país lejos del calor de Lisboa y Oporto, porque aquí tienes playas. Aunque esta zona es turística, la capital goza de más tranquilidad y está más llena de locales que de extranjeros. Aun así, deberíais coger un coche y recorrer todo el Algarve, una oportunidad para perderos en la carretera y plantar la toalla allí donde más os enamore el paisaje.


Vall d'Aran, Cataluña

Esta comarca catalana es ideal para los más aventureros: rutas por la montaña, gastronomía y deportes de aventura como el rafting o el barranquismo. Repetimos: no es obligatorio correr a meterse en el mar cuando llega el verano (aunque lo esperes todo el año), también puedes bañarte en ríos y hacer senderismo o poner a prueba vuestra resistencia alquilando unas bicicletas. Las formas de descubrir este valle mágico son infinitas.


Ruta de los acantilados, Irlanda

Recorrer acantilados no significa quedarse donde no toca el agua. Para que no os perdáis nada, deberíais empezar vuestro viaje en Donegal Headland, la capital del surf irlandesa, pasar por uno de los acantilados más altos del mundo, el Slieve Lague Coast y descubrir las pequeñas cientos de islas de Clew Bay (dicen que una de ellas perteneció a John Lennon). La ruta es mucho más larga y, si os decidís a hacerla, se convertirá en una de las mejores experiencias de vuestra vida.