4 viajes brutales con tus colegas para solucionar ese 'ya no nos vemos nunca'

Parece un milagro. Habéis conseguido encontrar un fin de semana o, si tenéis mucha suerte, un puente y, en vez de quedaros en el barrio tomando cañas, os habéis venido arriba y estáis pensando a dónde largaros a petarlo mucho. Que si no nos queremos gastar mucho, que si no queremos ir muy lejos, que si no nos dará tiempo de hacer un viaje chulo. Cumplís a rajatabla el tópico de nunca poneros de acuerdo. Pero tranquilos, aquí estamos nosotros para daros ideas que reforzarán vuestros lazos y convertirán este viaje en otro de esos recuerdos llenos de anécdotas imborrables.

Roadtrip por el sur de Francia: Vino, paisajes y desconexión

(c) Vanbeets | Dreamstime.com

Estáis hasta las narices de trabajar pero también sois de los que lo dáis todo durante el año. Los findes son sinónimo de fiesta para vosotros, así que este es un planazo ideal para desconectar, hacer kilómetros y disfrutar del buen vino y la gastronomía francesa. Coged el coche y poned rumbo a la bucólica costa sur de Francia y maravilláos (si ya han florecido) con sus campos de lavanda a un lado y el mar al otro, carne de selfies grupales.

Lo que os recomendamos es que vayáis lo más lejos posible el primer día y después retrocedáis: Empezando desde la bonita ciudad de Arlés (en la Provenza), que acogió a Van Gogh durante más de un año y cuyas estrechas callejuelas plasmó en algunos de sus cuadros más famosos, pasad por otras imprescindibles como Nimes, con su espectacular anfiteatro, o Montpellier, ideal para terracear u organizar alguna excursión a un viñedo. 

Los itineriarios pueden ser distintos según el tiempo que tengáis pero, para terminar, es casi obligatorio acercarse a ver el precioso claustro de la abadía Fontfroide, muy cerca del Parque Natural Regional de Narbona, otra buena opción para los amantes del senderismo. 


Escapada exprés a Amsterdam: mucha fiesta y paseos en bici

Amsterdam siempre es una buena opción si lo que necesitáis es volveros un poco locos en una de las ciudades con más encanto de Europa. Cerquita y siempre despierta, la capital holandesa es un no parar. Cerveza y música electrónica de noche y cultura, canales y parques durante el día que bajarán vuestra resaca.

Es más que probable que ya hayáis estado aquí en más de una ocasión antes, juntos o por separado. Así que esta vez olvidáos de mirar el reloj (o el móvil) y perdéos entre las calles del centro, entre sus casas estrechas de ladrillo, recorriendo bares o cafeterías hasta llegar a la noche. Cuando solo queden las luces de las farolas, adentráos sin prejuicios en el Barrio Rojo o saltad de discoteca en discoteca para descubrir los muchísimos ambientes que se unen en la ciudad. Algunos de los clubes más famosos son Studio 80 o Melkweguna antigua fábrica reconvertida en centro cultural en los años 70 y ahora también sala de fiestas.

Si os queda algo de tiempo, acercáos a alguna de las ciudades portuárias de los alrededores, como Zaanse Schans o Volendam, a contemplar los molinos de la época pre-industrial y que tan bien van a quedar en vuestras fotos de Instagram.


Finde rural en Cataluña: Naturaleza y deportes de aventura

Un planazo que nunca falla: abrir Airbnb y buscar casas rurales que invadir y llenar de risas y música lejos de la civilzación. Son templos en los que todo vale rodeados de una naturaleza que esconde aventuras igual de salvajes. Para todo ello, Cataluña es vuestro lugar. 

Cualquiera de las comarcas catalanas, aunque en especial Girona y Lleida, son buenos destinos para ir a hacer deportes como el barranquismo, parapente (un paisaje ideal son las Montañas de Prades, en Tarragona), en senderismo por parques como el de Aigüestortes o rutas como la de los "set gorgs" (Girona), escalada o descenso en kayak por ríos caudalosos como el Ebro o el Ter. La experiencia no os saldrá muy cara y es ideal para cualquier finde de primavera o verano.


Fuerteventura: El verano antes de tiempo

Las Islas Canarias son el lugar donde el verano nunca termina, así que siempre es una buena elección si no aguantáis más y andáis buscando una dosis de playa y tranquilidad un par de días. Fuerteventura es vuestra isla, siempre con el sol y el viento de vuestro lado, perfecta para hacer deportes como el surf o el windsurf, y que tampoco se olvida de la fiesta.

Corralejo es su ciudad más grande, en la que podréis relajaros tomando algo frente al mar y, después, rebentar la noche en cualquiera de sus discotecas pensadas para guiris (pero igual de efectivas para correros una de esas farras míticas que estrechan lazos). Además, está muy cerca del Parque Natural de las Dunas de Corralejo, un desierto de arena finísima junto al mar.

Además, si lo que os apetece es hacer actividades o alguna excursión, optad por hacer snorkel o alquilar unos quads o buggies y lanzáos a bordear la costa en busca de calas perdidas o ved algunos de sus volcanes inactivos (hay muchas empresas que te llevan hasta el mismo crater).