3 planazos de Semana Santa de última hora para viajeros despistados

Como siempre has estado tan liado con tus nimiedades diarias que ni te has organizado para irte a alguna parte en Semana Santa y ahora, de pronto, te ves con un montón de días por delante y sin plan. Pero no te preocupes, aquí te hemos hecho un pequeño recopilatorio rápido de lugares a los que puedes ir, especialmente si lo tuyo no son los cristos y las vírgenes por las calles.

Un viaje bueno, bonito y barato por Tánger

Nuestro consejo es que te pierdas en la medina, que callejees sin rumo fijo, que regatees y que te tomes un té moruno en cualquier terraza. Si te quedas con ganas de más compras: acércate al Gran Zoco en la Plaza 9 de Abril. Es como el Oso y el Madroño en Madrid o la Plaza Cataluña en Barcelona, uno de los puntos de encuentro de la ciudad. Y no te vayas de allí sin entrar en el Cinema Rif, un cine, café y biblioteca de lo más original.

Otro día lo puedes dedicar al Cabo Espartel y las Cuevas de Hércules que, aunque están en la periferia de la ciudad, merecen una visita. Son unos 20 kilómetros y el taxi no te costará más de 20 euros ida y vuelta. Y para huir del bullicio del zoco y de la medina, apunta los Jardines de la Mendoubia. Es un oasis. Un bosque urbano lleno de paz y tranquilidad que contrasta con el caos de ahí fuera.


De excursión al Monte Saint-Michel

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Cuando en las grandes ciudades hay tanta gente, apetece escaparse a lugares más tranquilos para intentar encontrarse a uno mismo. En el Monte Saint-Michel encontrarás un paisaje propio de un cuento de hadas y un punto de espiritualidad, que nada tiene que ver con el turismo de procesiones. Y, aunque su origen es religioso –ya que fue el obispo de Avranches quien fundó un santuario sobre el famoso monte— no te hará falta creer en nada para sentir la magia d este lugar. Ya lo decía Victor Hugo: “El Mont Saint-Michel es para Francia lo que la Gran Pirámide para Egipto”. Eso son palabras mayores.

A veces es un isla y otras veces una península. En función del día, en función de la hora y, sobre todo, en función de la marea. Precisamente el Monte Saint-Michel es el escenario donde se registran las mareas más grandes de Europa. Un ir y venir de agua que abre caminos o te aísla del mundo.

Escapada para los atrevidos que quieren aprender a surfear en Tarifa
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Las playas tarifeñas son un paraíso para los deportes acuáticos, la meca de los surfistas de medio mundo que llegan con la idea de encontrar una ciudad que desafía al viento.

Si quieres convertirte en un auténtico surfero esta Semana Santa y vacilar entre tus amigos, bájate a Tarifa unos días y ya verás como vuelves transformado. Será por playas... Las tienes de todos los tamaños y colores: Playa Chica, Punta Palomas, Bolonia, Playa de los Lances, Río Jara, Dos Mares, los Valdevaqueros y Playa Arte Vida.

Nuestra recomendación, si quieres al menos aprender a mantenerte en pie, es que preguntes en Tarifa Surf, una empresa que ofrece clases a muy buen precio: por cada tres horas de clase te regalan una. Lo difícil es elegir porque, como somos tan modernos, cada vez hay más y más modalidades: surf, windsurf, kite surf, paddle surf, etc.