14 consejos prácticos de alguien que lo dejó todo y se fue a viajar por el mundo

Cierras la puerta de casa con llave y, mochila al hombro, emprendes tu camino. Así de fácil. Seguro que tú también lo has soñado y, aun así, no terminas de encontrar el momento perfecto. Pero se puede, claro que se puede. Dejarlo todo y dedicarse a viajar. Es lo que hizo Aitor Martínez Aramburu, de 32 años, que pasó un año viajando por el sudeste asiático y la India.

La aventura le rondaba la cabeza desde hacía tiempo. Visitaba blogs, leía diarios, y aquellas experiencias de ensueño le hacían la boca agua. Pero el viaje no salía: “Es complicado que te cuadren todos los aspectos de la vida para hacer un viaje de este tipo, que requiere dejarlo todo”. Aitor enfatiza el ‘todo’ cuando hablamos con él por teléfono. Y, caprichos del guionista, el ‘todo’ dejó de ser un impedimento: “El trabajo no me acababa de llenar y, para bien o para mal, estaba sin ataduras”.

Así que se marchó. Solo y acompañado, con una mochila de 15 kilos a su espalda, abierto a las casualidades del camino. Ahora, a su vuelta, aconseja a cualquiera que no pierda la oportunidad de viajar y nos explica paso a paso cómo debemos hacerlo nosotros también.

1. La inquietud, motor del viaje

Los viajes tienen algo de huida y un punto inconformista. Siempre hay algo más que buscar. Es la inquietud la que nos mueve desde la casilla de salida: del pueblo a la gran ciudad y, de ahí, al mundo por conocer. Para Aitor, se resume en ganas de entender y, sobre todo, de respetar a aquellos que no viven como tú: “Si hay inquietud, la aventura, al final, sale sola”.

2. Turista o viajero

Elige si eres turista o viajero. Nosotros recomendamos lo segundo. Tómate tu tiempo, valora por lo que estás pasando, comprende tu alrededor y encuentra lo que hace especial a cada sitio. Los verdaderos viajeros salen de casa sin billete de vuelta.

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3. Solo o acompañado

Si prefieres compañía, ten en cuenta que nunca has estado tanto tiempo con una misma persona antes. Será lo primero y lo último que veas en el día: sus bondades, pero también sus manías. Y luego están las decisiones. Elige a alguien con quien te entiendas, en quien confíes, porque, como dice Aitor, “cuando sales fuera se ven las realidades de cada uno”. Si, en cambio, optas por un juanpalomo, te forzarás a hablar con más gente. “Todo lo decides tú, pero todos los errores también los cometes tú”, señala Aitor. “Es un trabajo de autoevaluación constante”.

4. ¿Dónde empezar?

El sudeste asiático es perfecto como toma de contacto. Tienes Tailandia y Vietnam, acostumbradas al turismo y repletas de orillas paradisiacas. Laos, como desafío en la selva. Y Myanmar (Birmania), que destila espíritu aventurero.

5. Planea tu viaje a la India

Hay que estar preparado para viajar a la India. “No somos consciente de su magnitud”, avisa Aitor. Es recomendable planificarlo al detalle, incluso llevar ya comprados los viajes de tren. Porque la India sobrecoge, su tamaño, su gente, su indiferencia al necesitado, dice Aitor.

6. No más de 10 euros al día

“Lo más importante no es el dinero, sino la motivación”, dice Aitor. Muy bien, sí, pero el dinero cuenta y toca ajustarse el cinturón. Él recomienda no gastarse más de 10 al día, alojamiento incluido. Por poco que parezca, en el sudeste asiático, es posible. Allí, cuenta, un pequeño ahorro es un tesoro: “Si cada día ahorras 20 céntimos en dormir, llegará un día en que te hayas ganado una noche gratis”. A eso se le llama pensar a largo plazo.

7. Internet son las nuevas guías

Ya no hace falta meter una pesada guía en la mochila, ahora tenemos internet. Con miles de rutas, recorridos y recomendaciones, tenemos todo lo que necesitamos a golpe de smartphone. Puedes buscar billetes de avión, descargarte mapas que no necesiten datos, encontrar la mejor guesthouse o inspirarte a través de historias en blogs. Aitor recomienda Mi casa es redonda o el Club Marco Polo.

8. Déjate aconsejar

Durante el viaje, encontrarás a mucha gente que esté haciendo lo mismo que tú. Pregúntales por destinos desconocidos y quizá, como le pasó a él, podrás encontrar una isla lejos de las masas del selfie-stick. Por supuesto, también relaciónate con los locales. Nadie mejor que ellos (si hablan tu idioma, claro).

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9. Crea una rutina

Aunque sea paradójico, los viajes también tienen sus rutinas. Por ejemplo, para Aitor lo más importante al llegar a una ciudad nueva era encontrar rápido un hostal para dejar la mochila. Cuando lleves meses con 15 kilos a la espalda lo entenderás.

10. Qué no puede faltar

No te olvides del seguro médico, un botiquín y dos tarjetas de crédito (una mastercard y otra visa).

11. Cuidado con los timos

Ahora que alrededor del mundo tanta gente vive del turismo, los timos son una realidad creciente. Hay que andarse con ojo en las fronteras, advierte Aitor: “Tienen tan poco y tú estás tan perdido en ese momento... no tienes nada que hacer”.

12. ¿Dispuesto a trabajar?

En un viaje tan largo, puede que necesites un dinero extra. Según cuenta Aitor, podrás trabajar de camarero o en un hostal, pero no te dará para ahorrar, sino para cubrir tus gastos día a día. Quizá los salarios del sudeste asiático no sean lo mejor para esto. También se puede dar el caso de trabajar por dormir o incluso hacer un voluntariado.

13. Lee

Acompaña tu viaje con un libro para los momentos tranquilos. Inspírate.

14. Aprovecha que eres joven

Nunca encontrarás un momento tan idóneo para viajar como este. Eso sí, hay que ganárselo: "Que te lo subvencionen le quita mucho valor", indica el viajero.

Dicen que viajar es la mejor manera de engañar al tiempo. Cada día viajando es como 10 en casa. A Aitor, que ahora repasa las fotos y las comenta con su pareja y sus amigos, el viaje se le quedó corto. Tuvo que volver a España. El gusanillo viajero se hace cada vez más fuerte y, pronto, dejará de acudir a su fondo de pantalla -una playa paradisiaca de Tailandia- para vivir en ruta de nuevo.

Crédito de las imágenes: Pexels, terimakash0