Una youtuber alemana denuncia el acoso sexual que sufrió en Marruecos

Se ha visto obligada a escapar más de una vez

Después de viajar sola por países como Islandia, Turquía, España y México, la youtuber alemana, Susi Cruz, ha vivido la peor experiencia de su viaje en furgoneta en la ciudad marroquí de Chauen. La joven de padres chinos nacida en Düsseldorf se dedicaba a relatar sus viajes en su canal de YouTube, Van Life, cuando fue víctima de acoso sexual en el país africano. Una desagradable experiencia que dio un vuelco al idílico mundo que había construido en torno a esa caravana.

“Nada más poner el pie en la primera calle, varios ­hombres que estaban ociosos en portales y cafés empezaron a chistarme como si fuera un perro”, comenta Cruz en el vídeo que ­subió el pasado 1 de julio a su canal de YouTube. A pesar de que llevaba ropa ancha para evitar que nadie la mirara como un objeto sexual, el acoso continuó hasta el punto de verse obligada a refugiarse en una esquina y empezar a gritar. Fue entonces cuando apareció el hombre que la sacaría de ese calvario.

El joven, que dijo ser guía turístico, la protegió, la invitó a tomar té en su local y pasó horas charlando con ella. Después la acompañó hasta su furgoneta para, aparentemente, indicarle un lugar seguro en el que pasar la noche con su vehículo. Pero una vez allí, se sacó la careta. El individuo, que se hacía llamar Hassan, empezó a amenazarla, a decirle que quería ser su novio y que quería tener relaciones sexuales con ella. El repudio que Susi mostraba no sirvió de nada, Hassan estaba cada vez más agresivo. 

Aquella pesadilla que parecía no tener final terminó gracias a un golpe de suerte. Según la youtuber, cuando Hassan cometió el error de salir de la furgoneta, ella no dudó en activar los seguros y pisar a fondo el acelerador para escapar de los peligros que la habían perseguido desde que había pisado Marruecos. Su martirio terminó cuando llegó a Ceuta, “donde pude volver a sentirme segura”, dijo.

Un mensaje para evitar el odio

El acoso perpetrado por Hassan no quedó impune. La denuncia de la youtuber provocó que, a las pocas horas, las fuerzas de seguridad le detuvieran bajo acusaciones de acoso sexual, falsificar su identidad porque no era guía turística, tenencia y consumo de drogas. Eso sí, tras la experiencia Susi quiso dejar claro en su canal de YouTube que su experiencia no significaba que cualquier marroquí pueda hacer daño a otra persona.  “Yo no quiero que nadie saque la conclusión de que todos los marroquíes sean malos, simplemente he querido describir cómo me he sentido”, dijo para después añadir que le gustaría volver a visitar el país “para descubrir su belleza”. Aunque, eso sí, en la próxima ocasión “acompañada de mi novio y algunos amigos”.