¿Por qué vuelven a dar miedo las tetas en playas y piscinas?

El miedo a las agresiones y a las miradas obscenas hace que muchas prefieran no mostrar los pechos en público 

¿Están las mujeres españolas haciendo cada vez menos topless en la playa? Son muchas las que comparten esa sensación, ¿pero es cierta? ¿Por qué hay muchas chicas que han decidido volver a taparse después de años en los que ir destapada estaba más que normalizado?

En Francia, esta preocupación se ha trasladado a una encuesta oficial. Lo explica SModa en un artículo reciente, en el que recoge las cifras de este estudio del año pasado: solo un 19% de las mujeres francesas se quitan la parte de arriba del bikini, por el 34% de hace doce años. 

Por lo que respecta a España, no se ha hecho ningún estudio oficial, pero en 2019 el francés incluía a nuestro país y estimaba que el 42% de las mujeres españolas hacían topless. Si lo comparamos con el estudio no oficial del portal Expedia, que en 2014 cifraba en un 48% el topless, vemos un retroceso. 

En el estudio francés, la mayoría de personas mayores de 25 años (un 50%) dicen que dejan de hacer topless porque se preocupan por la salud dermatológica, mientras que las menores de 30 aluden sobre todo (en un 50 y un 48%) al temor de ser objeto de agresiones sexuales o a la mirada lujuriosa de los hombres, por un 46% que lo que temen es que les hagan una foto y la publiquen en redes sociales. 

La moral impuesta por las censuras de Facebook e Instagram podrían ser un motivo encubierto de esta tendencia, al menos según expresa en el reportaje Ismael Rodrigo, de la Federación Española de Nudistas al mismo medio. Las entrevistadas por SModa, que siguen haciendo topless, reconocen haber vivido situaciones incómodas como hombres tomando fotos e incluso masturbándose delante de ellos. 

¿Y qué pasa con las piscinas públicas? En Catalunya, Mugrons Lliures es una plataforma que lleva cinco años luchando porque no se prohíba el topless. Consiguieron en 2018 un referéndum en L’Ametlla del Vallès y que el Síndic de Greuges elaborara un informe reconociendo que existe una discriminación en el hecho de prohibir el topless. 

Girona, Barcelona y Lleida permiten el topless, pero Tarragona no lo hace aludiendo a que sus piscinas son deportivas, según explica RAC1.cat en un reportaje reciente. En él, se detalla también otro caso, en Isona, donde se prohíbe expresamente el topless. La plataforma Mugrons Lliures pide una ley catalana que impida la prohibición del topless, ya que es una discriminación de género. 

En Madrid, mientras tanto, el Ayuntamiento defendió el pasado mes de junio a una piscina municipal gestionada por una empresa privada por haber prohibido el topless. “Bañador es entero, no solo la parte de abajo”, defendió el consistorio, según publicó El Periódico de España

En los recintos privados, todavía queda lejos la posibilidad de que no se permita discriminar a los propietarios. Así, recientemente se generó un gran escándalo en un club de golf de La Moraleja, el barrio más rico de España, porque una mujer hizo topless. Ella acabó denunciando a quienes le hicieron fotos y las publicaron en las redes mientras discutía con los responsables de seguridad. El topless todavía, en pleno 2022, sigue generando incomodidad.