La valiente confesión de Anne Hathaway al admitir que ella también ha sido machista 

Parecía la típica pregunta, aquella que rara vez falta en la entrevista a una actriz o actor famosos y con cierto recorrido. "¿Con cuál de todas las películas que has hecho te quedas por ser la que más te ha enseñado?". Pero Peter Travers, el presentador de la ABC americana, no esperaba la respuesta de Hathaway. Con gran naturalidad pero asumiendo su error y su culpa, la actriz comenzó a hablar del rodaje de One Day, la película que protagonizó en 2011 junto a Jim Sturgess bajo las órdenes de la directora Lone Scherfig. ¿Aprendió sobre interpretación, sobre cómo gestionar un drama, descubrió algún truco interpretativo? No. Hathaway cayó en la cuenta de que ella también era sexista y un tanto misógina, porque se descubrió a sí misma desconfiando de las dotes y capacidades de su directora sin esperar a que esta demostrase su valía, algo que jamás hubiera hecho de haber sido dirigida por un hombre. 

La actriz ha admitido en la entrevista mantener un patrón de conducta preocupante. Ha explicado que hasta ahora, cada vez que recibía un guión escrito por una mujer, tendía a buscar los defectos y los fallos de cualquier tipo, algo que jamás hacía con textos escritos por directores. Además, ha confesado que le cuesta más confiar en las órdenes de ellas que las de ellos durante los rodajes.

Un caso de misoginia pero, más allá, una confesión valiente que pone de relieve lo peligroso del subconsciente y cómo unos hábitos y enseñanzas adquiridas se pueden manifestar aunque, a priori, no caigamos en la cuenta. Por eso Hathaway ha querido hacer público su error, confiando en que sus comentarios "inspiren a otros a examinar más de cerca sus propios prejuicios inconscientes. Yo solo sé que lo he hecho y que no quiero que vuelva a pasar nunca más".