Uruguay comienza con la venta de marihuana recreativa en sus farmacias

Por fin, después de tres largos años esperando, los uruguayos podrán entrar una farmacia a ‘pillar’ su bolsita de ‘María’. En concreto, sus 40 gramos de marihuana cultivada bajo la supervisión del ejército aunque, eso sí, con un porcentaje de tetrahidrocannabidol (THC) de entre el 2% y el 4% (cuando lo normal sería entre un 6 y un 14% o algunas llegan incluso al 30%). Vamos que no es que te vayas a meter a rastafari en tu próxima visita a ‘la Suiza de América’ pero, viendo lo complicado que ha sido llegar a este punto, muchos lo han visto como un verdadero logro.

La historia comenzó en 2013 cuando se aprobó una pionera ley que permitía el uso recreativo de la marihuana y que situó en el centro de todas las miradas a este país de apenas 3,4 millones de habitantes y un, por aquel entonces, muy majete presidente, Pepe Mújica. El tema es que había tanta gente a favor como en contra y el gobierno charrúa ni siquiera consiguió crear un acuerdo con las grandes empresas farmacéuticas que operan el país por lo que tuvo que montárselo un poco por su cuenta.

El tema es que Uruguay está muy lejos de convertirse en la Jamaica del hemisferio sur. Para obtener tu sobrecito de ‘María’ tienes que registrarte a través de un proceso informático anónimo del Gobierno, que ahora mismo concentra apenas a 4.959 personas, y solo podrás adquirir 10 gramos a la semana o 40 gramos al mes. El precio de la dosis semanal de índica o sativa (las dos variedades ofrecidas) está sobre los 12 euros.

Otra cosa es que optes por el autoconsumo y reserves un hueco en tu casa para las seis plantas que se te permitirá cultivar legalmente o, si lo que te mola es socializar mientras fumas, te queda la opción de unirte a uno de los 63 clubes cannábicos que funcionan en la actualidad en el país. Al parecer, y a pesar de la extrema lentitud con la que está avanzando la nueva ley en Uruguay, desde que existe la posibilidad de consumir esta droga de manera legal y controlada, el tráfico ilegal de drogas se ha reducido un 20%.

Quizás el que mejor resumió el “experimento social” que está intentando hacer la ciudadanía uruguaya en un continente marcado por la lacra del narcotráfico fue el expresidente Mújica: “el camino de prohibir nosotros pensamos que debe ser sustituido por un camino de legalidad regulada, donde el consumidor salga de la clandestinidad y lo podamos atender a tiempo. Y tratar de sacarle el mercado al narcotráfico”.