Por Qué Las Universidades Públicas Serán Cada Vez Más Caras

Las universidades públicas españolas han sufrido un recorte de 1.500 millones de euros en cuatro años, que ha supuesto la pérdida de 8.000 trabajadores de la administración y profesorado. Al mismo tiempo, las tasas que van a cargo de los estudiantes siguen aumentando, de un 16% a un 22,8% de los ingresos universitarios. ¿Una de las consecuencias? Más de 77.000 estudiantes españoles se han visto obligados a dejar la universidad por su encarecimiento.

Mientras las quejas sobre los recortes y las tasas universitarias no cesan, el Partido Popular ya ha determinado el final de la crisis y el PIB español empieza a crecer. Sin embargo, "habiendo salido de la crisis", el presupuesto español sigue destinando menos recursos a la enseñanza superior. ¿Por qué? No veo otro argumento que el de que la educación superior pública no es una prioridad para nuestros gobernantes, y solo así se explica que desde 2010 los presupuestos universitarios no hayan dejado de disminuir.

Pero el caso español no es un hecho aislado, sino que tiene su eco en otros países de Europa que buscan hacer "sostenibles" económicamente sus sistemas universitarios. En algunos de ellos, como Alemania, han comenzado a cobrar por la matrícula de sus estudios, y en Finlandia o Noruega tienen universidades gratuitas pero a cambio de mayores impuestos. Aunque el ejemplo más claro de esta tendencia es Reino Unido, donde según un informe publicado en The Independentes probable que para finales de esta década los estudiantes ingleses paguen hasta 10.000 libras (unos 14.300 euros) por su matrícula anual.

El cambio del concepto universitario, según la tónica derechista que gobierna Europa, hace que ya no se vea la universidad como una formación superior para los estudiantes revertida en un beneficio para la sociedad, sino como una inversión en beneficio para el estudiante, que puede abandonar el país y utilizar el conocimiento fuera (ya que aquí quizás no encontrará trabajo).

Y es que en España hay más universitarios que puestos de trabajo para ellos: en el año 2000, apenas el 26% de los españoles contaba con educación superior mientras que el pasado año este porcentaje se encontraba en el 41,1%. Este ha sido uno de los argumentos que han utilizado para defender el aumento de tasas en la matriculación universitaria (aunque no tenga nada que ver). ¿Cuál será el resultado de todo esto? Pocos estudiantes universitarios (los más privilegiados) que pagarán mucho, en lugar de muchos universitarios que paguen poco, como tendría que ser. Resumiendo: menos educación para la sociedad y menos herramientas para ser libres.

Fuente: El Confidencial