El Único Secreto Que Se Esconde Detrás Del Éxito

Cuando nos ponemos a pensar sobre cómo y por qué las demás personas que tenemos como referente llegan lejos, pensamos en qué factores habrán tenido en cuenta, qué posibles ayudas y sus limitaciones.

Es difícil establecer criterios comunes a todas las personas que consideramos que tienen éxito, pero sin lugar a dudas existe alguna razón o similitudes.

Genios como Emilio Duró, especialista en coaching y éxito, tratan de estudiar e insuflar ánimos poniendo ejemplos cotidianos, de hábitos y actos en el día a día que nos ayudan a parecernos a los que han cautivado a grandes masas.

Se podría decir que el mayor secreto que esconde el éxito es la personalidad de cada uno. La personalidad, las inquietudes, motivación, la experiencia del pasado (muy importante) y la predisposición al cambio desde siempre.

Si nos fijamos, los que triunfan tienen pasados comunes, formas de ser similares y vivencias parecidas. Vivir y ser como realmente es uno, sin papeles, es lo que te llevará a la cumbre o al total fracaso.

¿Por qué creemos entonces que la personalidad es el factor realmente preponderante para la consecución del éxito? Vamos a desgranar algunos datos estadísticos de las personas que llegan lejos con respecto al resto, para hacernos reflexionar un poco sobre cómo debemos ser y cómo deberíamos enfocar la vida.

Tan solo el 2-3% de las personas saben realmente lo que quieren hacer con su vida, por lo que el restante (97%) acaba trabajando para los primeros. Tener claras las cosas y posicionar todos nuestros recursos hacia ello ayuda a sobresalir. Por si fuera poco, estas personas llevan el optimismo por delante, lo que hace rendir alrededor de un 80% más. El éxito no es natural, sino que se trabaja, se busca, y depende de una sola cosa: la actitud con la que se afronta el reto de la vida. El 85% del éxito profesional depende de lo anterior.

Además, la gran mayoría de las veces a causa de nuestros miedos nos ponemos nosotros mismos los límites. De hecho, el 99% de nuestras preocupaciones son sobre cosas que ni han pasado ni pasarán, lo que hace agotarnos y desviar la atención hacia lo verdaderamente importante. ¿Y los hábitos? Los hábitos forman una de las cosas más importantes para poder cambiar y conseguir el éxito. Lo bueno es que se pueden cambiar fácilmente, tan solo necesitamos 21 días para ello.

Por lo tanto triunfar, más que suerte, es un modo de afrontar la vida, delimitar lo negativo, vivir sin preocupaciones, dedicar todos tus recursos hacia la consecución de lo quieres, planificar bien tus metas y organizarte para ello.

La actitud, la forma de ser, forman en este caso la variable más importante. Otro rasgo común para las personas que han triunfado ha sido la persistencia. Todo emprendedor con éxito sabe bien esto: sin trabajar duro no se puede conseguir lo que se quiere, junto a la preparación y la asimilación.

Hacerlo ameno, disfrutar con lo que se hace, vivir libre….