¿Quién está detrás del Tsunami Democràtic que ha movilizado a miles de personas en Cataluña?

Hasta hace algo más de un mes nadie sabía lo que era "Tsunami Democràtic". El día de la sentencia fue trending topic mundial con cientos de miles de tuits

No fue ninguna sorpresa, el país esperaba una reacción en la calle a la sentencia de los líderes independentistas, pero hasta hace muy poco (algo más de un mes) no se empezaron a oír las palabras "Tsunami Democràtic". Hacen referencia a una expresión utilizada por Jordi Cuixart, presidente de la organización independentista Òmnium Cultural, condenado a nueve años de cárcel, pero no lo representan a él personalmente. De hecho, nadie con nombre y apellidos ha reivindicado el movimiento. Se trata de una ola ciudadana organizada por redes sociales. Empezó por Twitter y Telegram y ahora tienen su propia aplicación, cuyos servidores son muy difíciles de rastrear.

Poco tiempo después de publicada la sentencia, el Tsunami Democràtic se lanzó al aeropuerto, inspirado por las manifestaciones que llevan cuatro meses paralizando Hong Kong. La intención era bloquear el principal punto de comunicaciones de Cataluña, como también hicieron en estaciones de metro y vías de tren. Muchos llegaron hasta el Prat a pie y pudieron saltarse los controles policiales gracias a las tarjetas de embarque falsas que recibían a través de las redes sociales. Las crearon en instantes con nombres inventados y códigos QR que llevaban a la Wikipedia. En Barcelona, lograron un poder de convocatoria inesperado para un lunes por la mañana, llegaron a cancelar más de cien vuelos desde la capital catalana y ocuparon las tres plantas del párking del aeropuerto. Consiguieron la foto que dio la vuelta al mundo, ¿pero quién?

"No hay un cerebro pensante, hay muchos cerebros (...) Una red como esta no se inventa, ya existía", le explica a eldiario.es une de les organizadores de forma anónima. Según este portavoz, hay centenares de organizadores (muchos de ellos ya formaron parte de la comitiva del referéndum del 1 de octubre, que consiguió colocar 8.000 urnas en colegios electorales sorteando los controles policiales que trataban de impedir la votación).

Los manifestantes si acudieron a cara destapada, entre ellos, políticos como Antonio Baños, de las CUP, y aunque el Tsunami Democrátic está coordinado con partidos y entidades soberanistas —el día de su lanzamiento fueron retuiteados por Quim Torra, Oriol Junqueras, Carles Puigdemont, Jordi Cuixart, Jordi Sánchez y dirigentes de las CUP, siempre según eldiario.es—, el movimiento también ha querido señalar, por ejemplo, a las empresas que se han interpuesto en su voluntad independentista. De hecho, sus primeras actuaciones visibles fueron ocupar sedes bancarias, entre ellas, de La Caixa.

Nadie conoce todas las piezas del mosaico, por seguridad. Esto, en lenguaje tecnológico, se traduce en una palabra: blockchain, una estructura que divide la información por bloques y garantiza su supervivencia pese a que caiga alguna de sus piezas. El lunes, cuando salió la sentencia, el canal de Telegram del Tsunami tenía 150.000 usuarios, el martes por la tarde, había llegado a 250.000 y sumando. Con esa masa de seguidores empezaron a poder reaccionar de forma muy rápida y organizar jugadas como la ocupación del aeropuerto de forma espontánea. Para instalarte la aplicación, lanzada esta semana de cara a los próximos movimientos, necesitas escanear un código QR de alguien que esté dentro para evitar infiltrados.

El Ministerio de Interior, según ha informado a eldiario.es, todavía no sabe quién está al origen del movimiento. La página web de Tsunami Democràtic está localizada en San Cristóbal y Nieves, aunque prácticamente inactiva, y expertos en tecnología ya han intentado rastrear el código de la app. El ingeniero Jaime Gómez Obregón habla en un hilo de Twitter de una "arquitectura informática para descentralizar".