Truquitos de manual para ir a comprar y no gastarte más de la cuenta

Estás gastando aproximadamente un 8,7% más de dinero en la compra que hace un año

Los números de la inflación en España son alarmantes. El pasado mayo, y según datos de Business Insider, hacer la compra fue un 8,7% más caro que en mayo del año 2021. Eso significa que si no has recibido un aumento o has incrementado tus ingresos de alguna otra manera, has perdido un 8,7% de poder adquisitivo a la hora de comprar la comida en el supermercado. Algunos productos específicos, como el aceite de girasol, se han encarecido un 90% en los últimos meses, mientras que otros de primera necesidad como los huevos o el arroz lo han hecho en un 18% y 8% respectivamente. Eres más pobre. Por eso necesitas dominar ciertos truquitos de supermercado.

Fíate de las promos y las tarjetas cliente

El primero de ellos consiste en aprovechar al máximo las promociones de los supermercados. Sí, nunca pensaste en un escenario en el que andarías buscando chollos por los pasillos del súper, pero es necesario si no quieres que las compras semanales le den una mordida cada vez mayor a tu cuenta bancaria. Además, dicen lxs expertxs, deberías "tener en cuenta que algunos establecimientos mantienen estrategias de fidelización que también pueden implicar descuentos". La clásica tarjeta del súper de turno. Has pasado de ella millones de veces por pereza, pero ahora puede ayudarte a capear el temporal. Especialmente si lo estás pasando mal para llegar a fin de mes.

Busca un super de confi

El segundo pasa por investigar detalladamente todos los supermercados que tienes cerca para valorar cuál te renta más. Y no, no estamos sugiriéndote que te pases tus tardes libres haciendo de detective o analista de datos. Como dicen desde Business Insider, "cada vez son más los usuarios que suben a redes sociales, desde Twitter a TikTok, hojas de cálculo donde clasifican productos y precios por supermercado". Por supuesto, no vas a hacer la compra en siete establecimientos diferentes, pero quizá encuentres rentable acudir a dos distintos para aprovecharte de los mejores precios de cada uno de ellos. Alimentos frescos en uno, alimentos envasados en otro.

El tercero supone pensar fuera del modelo de compra canónico y regresar a un modelo mixto más convencional: el modelo en el que no compras únicamente en el supermercado, sino en muchas otras tiendas. En ese sentido, tienes a tu alrededor comercios que te permiten, según cuenta una consumidora concienciada en este mismo medio, "consumir productos de cercanía y aportar al comercio local". Como la panadería de tu barrio. O la pescadería que hay un poquito más allá de tu casa. O la carnicería de la esquina. No des por hecho que los alimentos son más baratos en las grandes superficies. No siempre es así. Compruébalo. Dale una oportunidad a esas tienditas de toda la vida.