Trump se prepara para salir oficialmente de la lucha contra el cambio climático

El Acuerdo Climático de París tendrá dentro de poco, si se confirman las informaciones que lo adelantan, un socio menos. Y no uno cualquiera: Donald Trump ha decidido sacar a Estados Unidos del mayor baluarte internacional contra el cambio climático, asestando un durísimo golpe contra el medio ambiente. Varios medios internacionales afirman haber recibido la noticia de fuentes anónimas pero 'con conocimiento directo' de la decisión adoptada por el presidente, que ya ha tildado al calentamiento global de engaño en más de una ocasión.

Por el momento, no hay confirmación oficial. Trump se ha limitado a decir, a través de su cuenta de Twitter, que anunciará su decisión definitiva el jueves a las 15h, hora norteamericana. De confirmarse, Estados Unidos, el segundo país más contaminante del planeta, se alineará con los dos únicos países que renunciaron a formar parte del compromiso internacional, Siria y Nicaragua, y dará la espalda a la voluntad de reducir las emisiones de dióxido de carbono y otros gases contaminantes a la atmósfera, línea clave del acuerdo y uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo.

Se entienden así las decididas 'presiones' que el presidente recibió durante su gira europea. Los líderes del G7 le instaron a mantener sus vínculos con los objetivos internacionales, y el propio Papa Francisco le regaló en su visita al Vaticano un completo ensayo sobre las verdades probadas sobre el cambio climático. Trump rehusó en todo momento hacer pública su voluntad; no en vano, el liderazgo de este acuerdo fue uno de los compromisos más firmes adoptados por la administración Obama, y fue ya durante la campaña uno de los asuntos más atacados por el que sería su sustituto en el despacho oval.

La eventual salida de Estados Unidos será un importante revés para el acuerdo de París, pero lo que los analistas temen ahora es una marcha en cadena de muchas otras potencias internacionales. Y las consecuencias podrían ser catastróficas: tal y como afirma la científica del clima Jennifer Francis, en declaraciones a El Periódico, "si se ralentiza la reducción de las emisiones de carbono, se acelerará el ritmo de crecimiento de las mareas, y se harán más frecuentes las olas de calor, las sequías, las inundaciones y todo tipo de episodios de climatología extrema". Trump tiene la respuesta. Y la anunciará, como tantas otras cosas, cuando mejor le parezca.