Tesla venderá sus paneles solares de última tecnología en las estanterías de las tiendas

La apuesta radical por las energías renovables de Elon Musk, director ejecutivo de Tesla Motors, parece no tener fin. No contento con transformar el mundo del transporte con sus vehículos eléctricos, su empresa presentaba y ponía a la venta hace unos meses unas placas solares muy económicas y prácticamente invisibles que las convirtieron rápidamente en toda una revolución dentro del mercado de las renovables. Ahora, y en un nuevo movimiento por construir un mundo del mañana más respetuoso con el planeta, la compañía estadounidense llevará sus tejados solares a las estanterías de diferentes tiendas mayoristas para acercarse aún más al consumidor.

Y es que hasta ahora los productos de energía solar fabricados por Tesla habían estado disponibles únicamente a través de su página web. En los próximos meses, dentro del propio 2018 según el anuncio de Tesla, productos basados en energía renovable como los propios paneles solares o las baterías Powerwall podrán encontrarse en áreas personalizadas de tiendas como The Home Depot. Así lo ha avanzado un informe de Bloomerang, que también habla de negociaciones de Tesla con otras compañías como Lowe's para expandir esta medida con la que pretende llegar a más gente y adelantar así el necesario cambio de modelo energético mundial.

Esta expansión ha llegado de la mano de otra esperanzadora noticia protagonizada por la empresa liderada por Elon Musk: un acuerdo entre el estado de Australia del Sur y Tesla para instalar paneles solares y baterías en 50.000 hogares y fabricar así la mayor central solar "virtual" del mundo. Una estrategia de futuro que el primer ministro del estado, Jay Weatherill, planea financiar con la venta de la electricidad generada. “Utilizaremos las casas de la gente para generar energía para la red de Australia del Sur y las casas que participen se beneficiarán de un importante ahorro de su factura eléctrica”, declaró Weatherill durante una entrevista a la cadena ABC. Una prueba más de que, juntos, podemos para el desastre medioambiental que hemos generado durante las décadas pasadas.