'No estoy sola' es la app con la que las mexicanas pueden avisar de que las están violando

Hay lugares en el mundo en el que ser mujer y sentirse segura andando sola por la calle son dos conceptos difíciles de juntar. En Ciudad Juárez, una de las más peligrosas en el norte de México, territorio fronterizo controlado por el sanguinario cártel de Juárez, más de 1.500 mujeres desaparecieron sin dejar rastro o fueron brutalmente asesinadas solamente en la década de los 90. Pero la cosa no ha mejorado desde entonces. Según los datos de las ONG's locales, el año pasado 54 mujeres desaparecieron sin dejar rastro y en lo que va de año otras 17 han sufrido idéntico final.

Preocupados por el alarmante repunte de violencia contra las mujeres, la alcaldía de Ciudad Juarez presentó este martes 'No estoy sola', una aplicación que permitirá a las mujeres alertar de una situación de riesgo a la policía. El funcionamiento de la app, que ya está disponible para Android y en breve tendrá su versión iPhone, será de lo más simple para facilitar su uso al máximo: bastará con agitar el teléfono o un click para que el dispositivo envíe una alerta y una ubicación GPS a los contactos seleccionados (hasta un total de diez) que podrán a su vez alertar a la policía. Además, la alerta se repetirá cada cinco minutos hasta que no sea desactivada por la usuaria del móvil.

De hecho, la directora del Instituto Municipal de Mujeres, Verónica Corchado, explicó a la agencia AFP que el lanzamiento de “No estoy sola” se tuvo que adelantar debido al drástico aumento de desapariciones en las últimas semanas y el miedo a repetir las alarmante situación vivida en la ciudad hace 20 años: “Hay preocupación por las desapariciones de jóvenes con un perfil muy similar al de años atrás”.

La mayor prueba del miedo de las mujeres de Ciudad Juárez fue el éxito del lanzamiento de la aplicación, que ya suma 13.000 descargas del lado mexicano y otras 150 más del lado de Estados Unidos —Ciudad Juarez está literalmente pegada a la ciudad de El Paso, en Texas, solamente separas por una enorme alambrada—. Ni siquiera el aparentemente civilizado Estados Unidos se libra de la lacra de la violencia contra la mujer. Eso sí, chapeau por las autoridades de Ciudad Juárez.