Snapchat No Quiere Admitir Lo Racista Que Es Este Filtro

Evan Spiegel, el creador de Snapchat, no para de recibir leches por todas partes. Después de la copiada por parte de Instagram - con su nueva actualización 'Stories' - y las críticas recibidas por el filtro del Día de la Marihuana, llega la última mala noticia para la aplicación. Y es que nuestros amigos del contenido efímero han metido la pata con uno de sus últimos filtros, llamado 'el más racista jamás visto'.

A algún iluminado del equipo de Silicon Valley se le ocurrió crear una cara con rasgos asiáticos bastante despectivos para con ese colectivo. Ojos muy rasgados (cerrados, vaya), los dientes enormes y cara de bobalicón. Solo les faltó ponerle un sombrerito de paja para ser el típico "yellowface", que dicen los anglosajones. Un puntazo vaya. Como era de esperar, Twitter se incendió contra esta provocación llena de estereotipos racistas y a Snapchat le llovieron hostias por doquier. 

Snapchat no cree que el filtro sea racista en absoluto, pero fue retirado ipso facto. No vaya a ser. "Los filtros están hechos para entretener, nunca para ofender", dijo la empresa en un comunicado. Quisieron aclarar que no se trataba de una ridiculización de los rasgos asiáticos, sino una cara "de inspiración anime". Pero amigos de Snapchat, vuestro sistema infalible de hacer desaparecer las cosas en cuestión de segundos NO funciona. Y aun habiendo pedido "disculpas" (si se le puede llamar así), a los usuarios de Twitter no les convenció el cuento.

Y no es la primera vez que esta aplicación juega con los límites. Para el Día de la Marihuana (20 de abril, o 4/20), el rey de los 15 segundos lanzó un filtro inspirado en Bob Marley. Un rostro negro, con rastas y un sombrero jamaicano. Snapchat aseguró que se trataba de usar al conocido músico - que fumaba cannabis públicamente - como icono de la celebración. Pero para muchos fue considerado racista al asociarse el consumo con las personas negras.

Snapchat no ha querido dar a conocer las estadísticas de diversidad de su equipo. Sin embargo, en su perfil de la red profesional CrunchBase podemos ver que los miembros de la directiva de la app son todos hombres blancos. Excepto el co-fundador de la empresa, Bobby Murphy, que es medio filipino. Menuda ironía.

Viendo todo esto, tal vez deberían empezar a plantearse aumentar ese 6 y 3% que representan hispanos y afroamericanos hoy día en las plantillas de las empresas tecnológicas de Silicon Valley (según un análisis realizado por la Comisión de Igualdad en el Empleo en EE.UU). Si no existe pluralidad entre las cabezas pensantes, nunca podremos esperar que los contenidos lo sean.

Si los las redes sociales son los principales canales de transmisión de valores hoy día - y teniendo en cuenta el enorme éxito de Snapchat entre los jóvenes -, los equipos creativos deberían hacer un esfuerzo (otro más, chicos) por no columpiarse de esta manera.