Así es como los selfies pueden destruir tu relación de pareja según la ciencia

Las redes sociales han modificado nuestra forma de relacionarnos, de interactuar con los demás, de mantenernos informados y conectados con el mundo. Pero, hasta ahora, era difícil pensar en que pudieran llegar a cruzar este extremo: según una investigación, el aparentemente inofensivo acto de tomarte un selfie y compartirlo en tus perfiles puede provocar la ruptura con tu pareja. El estudio, elaborado por científicos de la Universidad Católica de Chile en colaboración con otros equipos de la Universidad de Boston, ha constatado que las redes no solo cambian nuestra forma de actuar y nos predisponen a hacerlo de una manera determinada, sino que llegan a modificar los rasgos más profundos de nuestra personalidad.

Porque, ¿qué son los selfies? Una explosión de autoafirmación y de egocentrismo. Tú, disfrutando de tus vacaciones. Tú, pasándolo bien en una fiesta. Tú, en el gimnasio, Tú, recién levantado. Pero solo tú, sin dejar espacio para nadie más. "Es impresionante ver cómo algo aparentemente tan pequeño como es el sacarse un selfie tiene un efecto en un rasgo de personalidad que se creía que era tan difícil de modificar, como es el narcisismo", afirma Daniel Halpern, uno de los dos autores principales del estudio. Con sus análisis, ha constatado que aquellas personas que comenzaron a aficionarse a los selfies se volvieron, en poco tiempo, mucho más egocéntricas. Y ese camino lleva a concentrarse de forma insana en la depuración de la imagen pública y a minusvalorar a la pareja por entender que queda anclada en el mundo 'real', provocando además que esta comience a sentir celos e inseguridades.  

Halpern explica así que, con su investigación, han logrado demostrar que al paradigma de 'la personalidad marca cómo usamos la tecnología' hay que sumarle otro nuevo que describe la dirección contraria y que, hasta el momento, era desconocido: 'la tecnología marca los rasgos de nuestra personalidad'. Por eso, alerta: cuidado con cómo usamos las redes sociales y con la importancia que damos a proyectar una imagen idílica con nuestros selfies. Quizá, sin darnos cuenta, nos estemos volviendo unos imbéciles.