Las Razones Por Las Que Donald Trump Me Ha Convencido Para Que Le Vote

*Este texto es una reconstrucción de lo que podría pensar un votante medio norteamericano que ha traído a Donald Trump a las puertas de la Casa Blanca.


Sí, ya sé que todos en este foro sois muy refinados y muy liberales y muy modernos. He oído que ninguno entiende por qué millones de americanos votarán a Donald Trump en las elecciones de noviembre. Porque, sí, lo votaremos. Eso es un hecho. Y os podéis quedar tan tranquilos en vuestro sofá o en el vagón de metro desde el que leéis esto creyendo que los yanquis somos estúpidos e incultos y no diferenciamos Italia y Portugal en un mapa. Podéis creer todo eso y, en algunas ocasiones, incluso tengáis razón. Pero solo así no comprenderéis por qué somos millones los que estamos hartos. Los que nos envenenamos al ver a Hillary Clinton en la pantalla, los que haríamos cualquier cosa con tal de no tener otra vez a Bill durmiendo o haciendo sabe Dios qué cosas con sabe Dios quién en los aposentos de la Casa Blanca.

Porque es que ahora estáis todos muy sublevados con el vídeo en el que Trump fanfarronea sobre una presentadora. Pues, sí, fanfarronea. ¿Y qué? Si me oyeras a mí con mis amigos, no sería tan distinto. Uy, qué loco decir que si estás en situación de poder atraes sexualmente más a las mujeres, qué loco. Qué mentira tan grande. Va, admítelo, tú con los tuyos has dicho cosas peores. No me seáis una panda de mojigatos.

Trump es un poco ególatra, sí. Pero todos sabemos el respeto que le tiene al cargo de presidente el marido de quien ahora aspira a ocuparlo. ¿Me estáis tomando el pelo? Ella perdona esa conducta. No la he oído censurarlo en público. ¿Alguno se cree que Bill Clinton es menos baboso que Donald Trump? ¡Por favor! Poco antes del debate del domingo entre Trump y Hillary, él dio una rueda de prensa con mujeres que en el pasado han acusado a Bill Clinton de asaltos sexuales. ¿Ha dicho acaso Hillary una palabra posicionándose al lado de las víctimas?

Y no os veo sublevados porque ese hombre vaya a ser el primer 'damo' o cómo diantres se llame. Se reunirá con jefes de Estado y de Gobierno e irá a foros internacionales de todo tipo. Quizá hasta abogue en algún discurso por el respeto a las mujeres en el ámbito laboral. Y todos sabemos cómo es. Así que, por favor, no le sigáis el juego a los propagandistas de Hillary, sea su jefe de prensa o los listillos de The New York Times. Ella solo está siendo hipócrita. Como siempre ha sido.

En la vida se ha preocupado ella por gente como yo. Tengo 50 años y desde hace ocho malvivo. Hasta antes de la crisis tenía un sueldo digno de unos 40.000 dólares al año trabajando en una fábrica que producía neumáticos en Cleveland, una de las mecas de la industria del motor en Estados Unidos. En 2009 todo se fue al carajo. Las grandes plantas cerraron y me jefe echó a la mitad de la plantilla.

Pero no es solo culpa de la crisis, no. Desde 1994, cuando el acuerdo de libre comercio entre México, Canadá y Estados Unidos entró en vigor, mi estado, Ohio, ha perdido 299.626 puestos de trabajo en el sector de manufactura, según datos oficiales. Sí, lo leéis bien. En un estado de 11 millones de personas 300.000 nos hemos quedado sin nada solo en un sector. ¿Y por qué? Porque todos preferían ir a poner su planta al otro lado de la frontera mexicana. Preferían explotar mexicanos, que no solo se quedaban con la producción de nuestros coches, sino que invadían Estados Unidos trabajando por cuatro duros y haciendo que nosotros tengamos que cobrar menos.

¿Y quién habla de esto en la política? ¿Hillary, Bill, el bueno de Obama? Pues, aquí lo tenéis: solo Donald Trump habla de esto. Porque Hillary ha estado al lado o en el mismo cotarro desde hace tanto que ya ni me acuerdo. Y nunca ha alzado su voz para defender al americano medio. Nunca. Así que a mí no me la cuela. Pero no os confundáis, no soy estúpido. No creo en Donald Trump como en Dios. Sé que él usará también la Casa Blanca para algún negocio. Pero, basta de hipocresía, ¿qué presidente no lo ha hecho? Al menos él no lo esconde. No me trata como si fuera estúpido.

Y no cree que sea un garrulo ignorante, como seguramente vosotros pensáis. Aquí tenemos problemas, ¿sabéis? Este país no va de glamour e intelectuales hipsters. Ese es el país de Hillary pero no el nuestro. Nosotros no sabemos si Trump nos dará soluciones pero estamos seguros de que Hillary Clinton y su marido y sus becarias y sus amigos de Wall Street no lo harán. Ellos nos han traído hasta aquí. Así que vamos a votar a Donald. Y no solo como protesta. Queremos que gane. América y los americanos merecemos ser grandes de nuevo.