Qatar pide a las personas LGTBIQ+ que no se den "muestras de afecto" durante el Mundial

El presidente del comité organizador de Qatar 2022, Nasser Al-Khater, ha asegurado que estarán segurxs pero que respeten la tradición y leyes del país islámico

En 2021 todavía hay 69 países miembros de la ONU que criminalizan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y uno de los peores es Qatar, donde la homosexualidad puede llegar a castigarse con la muerte en base a ciertos códigos legales y religiosos debido a la total falta de protección jurídica de las personas LGTBIQ+. Así, al menos, lo afirmaba el informe Homofobia de Estado publicado en 2020 por la Asociación Internacional de Lesbianas Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA) aunque ha matizado que no existen evidencias de que se hayan producido ejecuciones por este motivo en los últimos años.

Lo realmente grave es que dentro de exactamente un año, en concreto entre el 21 de noviembre y el 18 de diciembre, se disputará en el país el próximo Mundial de Fútbol. Consciente de que la FIFA intenta transmitir los valores de igualdad, inclusión y respeto a la diversidad en el mayor deporte del mundo y de la contradicción que supone con las leyes y costumbres de su país, el presidente del comité organizador de Qatar 2022, Nasser Al-Khater, ha querido tranquilizar a las miles de personas LGTBIQ+ que acudirán al evento asegurando que “como aficionados y asistentes a un torneo de fútbol… podrán hacer lo que haría cualquier otro ser humano”.

Sin embargo, su intento de tranquilizar o mejor dicho vender el Mundial 2022 como un evento LGTBIfriendly ha sido un desastre. En primer lugar porque el organizador ha recordado que en Qatar “la homosexualidad no está permitida” y que si bien todo el mundo es bienvenido al evento “las demostraciones públicas de afecto están mal vistas y esto se aplica a todos”. Además, ha pedido “respeto” a la cultura islámica del país ya que “Qatar y los países vecinos son mucho más conservadores” y que “así como nosotros respetamos las diferentes culturas, esperamos que la nuestra también lo sea”.

Básicamente se trata del típico mensaje homófobo de un señor que, en teoría, debería velar por crear un evento que trasmita los valores universales del deporte que, entre otras cosas, propugnan la libertad y la no discriminación. Un hecho extremadamente grave si se piensa que recientemente el jugador australiano Josh Cavallo fue el primer futbolista profesional en reconocer públicamente su homosexualidad y que “sentía miedo” y rechazo por tener que ir a competir en un país en el que su orientación sexual podría llegar a ser castigada con la pena capital. 

“Al contrario, le damos la bienvenida y le invitamos a que venga a conocer el país antes del Mundial. Nadie se siente amenazado aquí, creo que esta percepción de peligro se debe a las múltiples acusaciones y noticias que dan un panorama negativo al país”, respondió Al-Khater al ser cuestionado sobre las declaraciones del australiano. Pero, por mucho que intente trasmitir un discurso de seguridad y confianza, es evidente que muchxs deportistas y aficionadxs se sentirán muy incómodxs durante su estancia en el país el año próximo. Imagínate ganar el Mundial o hacer un partido increíble y no poder celebrarlo con tu pareja porque puedes acabar en prisión. Desde luego hay motivos para desconfiar y las declaraciones de este señor no hacen más que confirmar la vergüenza.