Un psicólogo te explica los 4 pasos para superar la adicción a tu ex

Han pasado seis meses pero el dolor por la ruptura sigue ahí. El mismo dolor, el mismo vacío y la misma incomprensión cuando piensas en tu ex y en la manera en que dijo ‘adiós’. Te dejó ahí, el corazón encogido en un puño, y no has dejado de pasarlo mal desde entonces. Te aferras día sí y día también a su Instagram y a los malditos recuerdos como una droga que alivie la tremenda abstinencia que gobierna tu mente. Porque sufres abstinencia. Porque el amor es una droga. Y porque ahora eres un adicto. No lo vas a superar en cuatro tardes, pero con estos consejos explicados por el psicólogo Guy Winch en la revista Psychology Today y toneladas de paciencia lo tendrás un poquito más fácil:

1. Elimina la tentación

Jamas esperarías que un alcohólico superase su adicción a la bebida si lo rodeases constantemente de botellas de vodka y whisky, ¿verdad? Pues con la adicción al ex ocurre lo mismo: debes establecer una política de cero contacto, al menos hasta que hayas sanado. Nada de Whatsapp, ni Instagram, ni carpetas con fotos suyas tituladas "the love of my life". Así no.

2. Utiliza el mindfulness

El antojo de las drogas, como todas las adicciones, viene en oleadas. Pero oleadas potentísimas. Así que cuando te sientas arrastrado hacia tu ex por una de estas olas, para espiarle o hablarle o buscarle, practica la atención plena. Concéntrate en tu respiración, medita y deja que pase. No suele durar más de unos minutos y estarás más preparado y lleno de confianza para el siguiente tsunami.

3. Distrae la mente

Es imposible ordenarle a la mente sobre qué debe no pensar. Los pensamientos brotan de forma espontánea y tratar de reprimirlos voluntariamente es inútil. Por eso lo mejor es mantener el cerebro ocupado en otras tareas y engañarlo. Así no habrá espacio físico para la nostalgia ni los pensamientos negativos compulsivos.

4. Acepta la adicción

Tu mente tiene asociado a tu ex con unas satisfacciones muy concretas: felicidad, seguridad y calidez. Pero debes hacerle ver a tu cerebro que ya no es así. Que sabes que se ha transformado en una adicción malsana. Que eres consciente del problema. Díselo una y otra vez hasta que se entere bien. Ese despertar será el primer pasito hacia la libertad.