La Nueva Portada De 'Charlie Hebdo' Demuestra Que, Dos Años Después, Sigue Sin Temer Al Terrorismo

El 7 de enero de 2015 murieron 12 personas por culpa de un atentado yihadista contra la revista satírica Charlie Hebdo en París. Ocho de ellas pertenecían a la plantilla o eran colaboradores habituales. Dos años después, lejos de dejarse acobardar por la crueldad del radicalismo y la violencia, esta publicación sigue sin morderse la lengua. Mañana se publica un número especial con motivo del segundo aniversario de la masacre y en la portada un hombre mira, con cara sonriente, el cañón de un fusil con el que le apunta un terrorista. El titular advierte: "2017, por fin el final del túnel".

Esta edición especial recuerda que el atentado contra la revista de humor fue un "crimen político". El editorial está escrito por Riss, uno de los heridos en el ataque que ahora ejerce de director de la publicación. El texto asegura que Charlie Hebdo seguirá en su línea y critica a una parte de la izquierda francesa que "se ha plegado siempre ante los déspotas". Según Riss, el semanario tiene que soportar, desde la masacre, lecciones políticas y morales: "Que si Charlie había ido demasiado lejos. Que si Charlie no respeta nada. Que si Charlie se lo buscó. Pero detrás de los vómitos de nuestros grandes pensadores de izquierdas, hay una historia. La sumisión al totalitarismo".

El reproche de Riss va destinado a quienes, de alguna forma, justificaron el atentado contra una revista satírica que se mete con todo y todos. Por ejemplo, también con las víctimas del terremoto que el pasado agosto azotó el centro de Italia y dejó 296 muertos. De hecho, el alcalde de Amatrice, uno de los pueblos más golpeados por el seísmo, se querelló contra la publicación después de que esta lanzara una viñeta en la que ridiculizaba a las víctimas comparándolas con algunos de los platos más famosos de la cocina italiana. La respuesta de Charlie Hebdo fue otra viñeta que decía: "No fue Charlie Hebdo quien construyó vuestras casas, ¡fue la mafia!", en referencia a las investigaciones que relacionan el mal estado de los pisos con que estos no respetasen las normas antisísmicas.

Sin embargo, el director de la revista, que perdió a cinco de sus dibujantes más emblemáticos en el atentado de hace dos años, recalca en el editorial que el ataque que sufrieron no fue un atentado como los demás: "Es un crimen político que tenía como objetivo suprimir ideas y a quienes las proclamaban. Ese día, las víctimas fueron asesinadas a causa de sus opiniones políticas, de sus escritos políticos, de sus dibujos políticos"La revista, al menos, no se ha plegado ante los terroristas: sigue metiéndose con todos, publicando viñetas como las de hace un año, en la que un Dios asesino se daba a la fuga tras haber cometido un atentado.