La Polémica De Las Niñas Que No Quieren Ser Niñas Sino Modelos Perfectas

Qué típico eso de mirar fotos de cuando eras pequeña y preguntarte: “¿Por qué?, ¿por qué dejaba que mis padres me hicieran ir vestida así?” Pero, en aquel entonces, el físico no nos importaba hasta, por lo menos, la adolescencia. Ahora, parece que la adolescencia llega muchísimo antes, incluso a los 7 años, y enfrentar el mundo desde esa visión tan pronto puede llegar a ser un problema. 

Un estudio realizado por la organización Girlguiding UK demuestra que más de un tercio de las niñas de 7 a 10 años cree que se las juzga por su aspecto y, casi un cuarto de las mismas, siente la necesidad de lucir siempre perfectas. Esta investigación se ha publicado por octavo año consecutivo y, en esta ocasión, han analizado cómo se sienten cerca de 1.600 mujeres del Reino Unido, desde los 7 hasta los 21 años, con resultados por edades. 

Los resultados dan mucho que pensar. Para empezar, comparado con 2011, ahora hay más niñas que se sienten infelices por culpa de su físico. De hecho, un 15% de las pequeñas de entre 7 y 10 años que participaron en el estudio incluso se avergüenza a menudo de su aspecto.

¿Qué está pasando?

Para variar, las marcas de ropa podrían tener mucho que ver en el asunto. Un ejemplo claro es el de Thylane Blondeau, aquella niña que pasó a ser famosa por ser la más guapa del mundo y, con ello, perdió su infancia.

A los 4 años ya estaba subida a una pasarela para desfilar para Jean Paul Gaultier. A los 10 era portada de Vogue Regalos, ultra maquillada del mismo modo que una adulta (¿Cuál es el maquillaje para niños?), y a los 12 era ya una supermodelo. Ahora, con 15 años, es toda una influencer, aunque siga siendo apenas una niña.

¿Cómo crecen estas niñas y qué imagen le dan al resto? Porque, desde muy pequeñas, se ven cargadas de una sexualidad que aún no han desarrollado. Puede que esto esté contribuyendo a que nuestro físico sea mucho más importante desde edades más tempranas, algo que puede derivar en problemas psicológicos y desarrollar carencias de autoestima e inseguridad mucho antes.

Lo que se está haciendo

Ya se lucha de mil maneras para cambiar este sprint vital y ayudar a que las niñas y las jóvenes crezcan libres de complejos, aunque hacerlo conlleva tiempo y mucho esfuerzo. Entre esas medidas tomadas, destacan algunas campañas llevadas a cabo a través de las redes sociales. Por ejemplo, desde la misma asociación Girlguiding UK, se desarrolló el movimiento Action for Change, a través del cual se intenta crear una comunidad para promover el cambio e inspirar a las chicas.

Por su parte, Las Defensoras son un grupo de 18 chicas de entre 14 y 25 años que se creó con la finalidad de investigar acerca de temas de género y exponen sus resultados a ministros y otros políticos influyentes para promover temas como la representación de las mujeres en los medios, la política, la violencia de género, la confianza corporal, la salud mental, etc.

Resulta paradójico que, en una época tan cargada de información y conciencia de todos los estímulos que afectan a las mujeres e influyen en su autoestima, cosificándolas y ejerciendo una presión inmensa sobre su imagen y su persona, esto esté sucediendo mucho antes siquiera de que sean adultas. Todavía queda mucho por hacer y, en más de una ocasión, se plantea la posibilidad de atacar a la raíz del problema y prevenirlo. Sin embargo, en este caso, la raíz también está empezando a pudrirse.