La periferia de París estalla por un joven al que la policía le desgarró el ano

Durante varias noches, los vecinos de la periferia de París se han manifestando para descargar su frustración por la brutal agresión que sufrió un joven a manos de cuatro policías a finales de la semana pasada. Los cuatro agentes han sido suspendidos y uno de ellos acusado de violación porque, durante la paliza, una porra extensible le atravesó el calzoncillo y le destrozó el ano, según explica una fuente cercana a la investigación al diario francés Liberation.

La porra le produjo a Théo, de 22 años, un desgarro de 10 centímetros en el recto y le seccionó el músculo del esfínter. Todo ello mientras los policías le gritaban ‘negrata’, le escupían y le golpeaban en la cabeza y los testículos, según ha relatado el joven desde el hospital. El azar quiso que la noche del 2 de febrero Théo, un chaval amante del fútbol y conocido por su implicación en las asociaciones del barrio, se cruzase con un control de identidad de la policía. Debido a los insultos y al trato vejatorio, el joven se resistió a colaborar desatando la ira de los agentes.

"Me pidieron que pusiera las manos en la espalda y, esposado, me pidieron que me sentara. Me lanzaron gas lacrimógeno y me golpearon, y al sentarme sentí un terrible dolor en el trasero", declaró Théo en la denuncia a la que tuvo acceso la cadena de televisión BMFTV. La puntilla a su sufrimiento es que sus agresores, que en teoría deberían velar por la integridad y los derechos de los ciudadanos, fueron los que irónicamente le trasladaron al hospital en el que permanece ingresado desde entonces y en el que fue sometido a una cirugía reparadora.

“Théo ha reaccionado con dignidad y responsabilidad. Se ha apelado a la justicia y debemos tener total confianza. La justicia actuará hasta el final”, declaró en su cuenta de Twitter el presidente François Hollande antes de su visita el martes al hospital en el que se recupera el joven. Como bien dijo, la Fiscalía francesa no dudó en actuar logrando la imputación de los cuatro agentes por agresión, uno de ellos por violación, y la suspensión de empleo y sueldo.

Mientras la justicia actúa, lenta pero firme, los barrios de la periferia parisina se manifiestan a su manera, con disturbios, enfrentamientos con la policía y quemas de coches que han dejado ya 15 detenidos. Un estudio de 2009 demostró que los jóvenes afrodescendientes y magrebíes del área metropolitana de París tienen entre seis y ochos veces más posibilidades de resultar arrestados que sus vecinos blancos de los barrios más acomodados.