La nueva película de 'La Sirenita' desata los comentarios racistas en las redes

La nueva película de Disney está protagonizada por la actriz Halle Bailey

Pocos minutos después de que Disney publicara el tráiler de la nueva película de La Sirenita (The Little Mermaid), la palabra “Sirenita” ya era trending topic en Twitter España. Y no precisamente porque la gente estuviera emocionadísima de ver el remake con actores reales de la película de animación que a tantxs nos alegró las tardes de domingo con Sebastián cantando “Bajo el mar”. No, era trending topic porque muchas personas se quejaban de que la actriz sea negra.

“Esto no es Disney y esta no es La Sirenita” es uno de los muchos comentarios que se podían leer en Twitter argumentando que no es “realista” una sirena negra interpretada por Halle Bailey. Dejando de lado que estamos hablando de un personaje ficticio que nunca ha existido, puede que el mejor comentario no sea decir que no se trata de una representación “realista”. De hecho, muchas personas en redes que argumentan que La Sirenita no puede ser negra porque las sirenas vienen de la mitología griega, deberían saber que, para empezar, las sirenas griegas eran mujeres con cuerpo de ave y no cola de pez.

Otra de las joyas argumentales es decir que la gente que se molesta porque La Sirenita es negra, simplemente también se molestaría si Mulán fuera europea o bien Pocahontas blanca. En el caso de Pocahontas, que representa una nativa americana, y Mulán, que representa una guerrera china, claro que es importante el tema de la raza en ambas, porque forma parte de la trama del personaje mismo. Ahora bien, en el caso de La Sirenita que sea blanca, negra o fosforito, es indiferente para la trama y sobre lo que trata la historia. 

El problema es cómo se puede llegar a armar tanto escándalo con algo tan mínimo como que ahora la actriz que interpreta al personaje sea negra. Más allá de tratarse de una polémica racista sin sentido, detrás de ella también encontramos una clara guerra cultural contra determinadas identidades que, hasta el momento, habían estado invisibilizadas. De hecho, son muchas las personas negras y racializadas que explican lo difícil que es crecer sin tener referentes, como puede ser el caso de Halle Bailey en La Sirenita.

Lo mismo pasó con el beso entre dos mujeres que aparece durante unos segundos en la película de Buzz Lightyear. En este caso, incluso se llegó a cancelar la proyección de la película y se habló de un supuesto “adoctrinamiento”. No hace falta hacer comentarios al respecto: cada día vemos en las series y películas infantiles personas hetero besándose, pero mostrar dos mujeres es algo que “pervierte a los niños”.

Muchas veces estos debates se fomentan en redes desde los grupos más extremos para convertir en polémica, algo que obviamente no es polémico. Así es como, también, se normalizan los comentarios racistas o argumentos que no se sostienen por ningún lado.