Oprah Winfrey rompe los Globos de Oro con su discurso contra el acoso y el racismo

El 2017 ha sido un año decisivo para Hollywood. Tras el escándalo del caso Weinstein, muchos otros fueron señalados y, por fin, se escuchan las peticiones de tantas mujeres que intentan terminar con los abusos sexuales y el racismo en esta poderosa industria. Otra de esas voces fue anoche la de la presentadora y productora Oprah Winfrey, quien puso en pie a todos los asistentes a la 75 edición de los premios Globos de Oro con su emotivo y firme discurso. Por encima de todo, quedaba la advertencia de Winfrey a esos hombres poderosos que, como Weinstein, llevaban años abusando y discriminando a su antojo: "Su momento ha llegado. Se acabó el tiempo".

En una gala en la que todos y cada uno de sus asistentes vistieron de negro en señal de apoyo al movimiento hollywoodiense contra el acoso sexual, el racismo y en lucha por la igualdad de género, Time's UpOprah subió al escenario para recibir el premio Cecil B. DeMilleenpor ser "un ejemplo a seguir para mujeres y jóvenes", además de "una de las mujeres más influyentes de nuestro tiempo", como apuntó la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA).

Al subir a recogerlo, la productora y actriz recordaba cómo cuando siendo niña se emocionó al ver a Sidney Poitier recoger su premio, el primer hombre afroamericano en recibirlo, y cómo se sentía extremadamente orgullosa, más de medio siglo después, de ser la primera mujer afroamericana en hacer lo mismo. “Por supuesto habrá ahora alguna niña que ve como soy la primera mujer negra en ganar este premio. Es un honor y es un privilegio compartir la noche con todas ellas”, decía Winfrey.

Su discurso fue, sobre todo, un homenaje a todas las mujeres que este año "se han sentido lo suficientemente fuertes y empoderadas para hablar y compartir sus historias personales", continuaba la presentadora. Historias alrededor de un problema que afecta, recordaba Oprah, a mujeres de cualquier industria y lugar del mundo, "una que trasciende la cultura, la geografía, la raza, la religión, la política o el trabajo".

Y, de entre todas ellas, Winfrey quiso recordar la historia de Recy Taylor, una mujer negra que fue secuestrada, violada y abandonada por siete hombres blancos que jamás fueron condenados por su crimen. “El momento ha llegado. Recy Taylor falleció sin verlo. Pero se acabó el tiempo (‘time's up’, decía en referencia al movimiento de apoyo a las víctimas de acoso)", decía mientras el auditorio se fundía en aplausos y lágrimas de emoción.

"Quiero que todas las niñas que nos están viendo ahora sepan que un nuevo día está en el horizonte y cuando finalmente amanezca será gracias a muchas mujeres [...] y muchos magníficos hombres que van a luchar unidos para garantizar que se llegue el momento en el que nadie tenga que decir nunca más 'me too' ", finalizaba Winfrey en un discurso que pareció sellar definitivamente una nueva época de lucha contra el racismo y el acoso sexual. Solo quedará ver lo que Hollywood, como motor y como altavoz de las injusticias es capaz de conseguir.