Ojo con los cargadores USB públicos: pueden infectar tu móvil con un virus

Mensajes de WhatsApp, posts de Instagram, canciones de Spotify, eventos de Facebook, notificaciones de Twitter o matches de Tinder. Son demasiadas las razones por las cuales es muy fácil que se nos agote la batería del móvil antes de llegar a casa. Para muchos no hay mayor histeria que acabar el día sin su inseparable compañero, lo que provoca que a la mínima de cambio carguen sus dispositivos con los cables USB que hay en centros comerciales, tiendas de Ikea y aeropuertos. Aunque lo que muchos no saben es que lo que aparentemente podría salvar su jornada, puede ser, en realidad, una trampa.

La firma de seguridad informática Kaspersky ya demostró a finales de 2016 que un cable USB bastaba para acceder a la información de nuestros smartphones, tanto iOS como Android (aquí no hay nadie que se libre), o infectarlo con un malware. A pesar de que ahora los dispositivos están blindados con una mayor seguridad, los cargadores públicos que nos encontramos a diario nunca dejaron de ser un amenaza. "Es peligroso cargar en sitios públicos y la razón es que el mismo cable sirve tanto para cargar como para extraer datos", alertó a Teknautas el investigador de Trend Micro, David Sancho.

Por mucho que, generalmente, para que el USB pueda acceder a la mayoría de los contenidos de nuestro dispositivo debemos autorizarle aceptando un mensaje que aparece en la pantalla, nunca estamos exentos de caer en este engaño que infectaría nuestro móvil en un segundo. "A veces se intenta engañar al usuario diciéndole que si acepta dicha ventana tarda menos en cargar. Ahí deberíamos sospechar y mucho", advirtió también a la sección de tecnología de El Confidencial el director técnico de la empresa Securízame, Lorenzo Martínez.

Ya lo ves, los riesgos pueden estar en cualquier parte, y no está el patio como que nos pirateen el móvil y vernos obligados a comprarnos uno nuevo. Así que, como en la mayoría de casos, mejor prevenir que curar. Como han recomendado muchos expertos (y como dice nuestro sentido común), para evitar riesgos al utilizar estos cargadores, puedes alimentar una batería externa que después te servirá para cargar tu móvil. Aunque, en el caso de que no tengas una de estas, recurre a lo clásico: enchufe público, tu propio cargador y fuera peligros.