Los océanos multiplican por cuatro sus aguas sin oxígeno en los últimos 50 años

A medida que somos más conscientes de las consecuencias del cambio climático, estas se amontonan y los científicos alertan de los nuevos peligros que acechan a nuestro medio ambiente y a la vida que conocemos. Esta semana hemos sabido que el chocolate podría extinguirse en 30 años, pero también que los océanos están perdiendo oxígeno en sus aguas a pasos agigantados, algo fundamental para la supervivencia de sus ecosistemas y de la vida humana.

Según explica un estudio publicado en la revista Science la cantidad de agua en el océano con cero oxígeno ha aumentado más de cuatro veces en los últimos 50 años por culpa del incremento de las temperaturas –es decir, del calentamiento global–. Esto es debido a que el agua caliente retiene menos oxígeno que la fría, provoca la proliferación de microorganismos que consumen oxígeno y obliga a los animales marinos a respirar más rápido. "El oxígeno es fundamental para la vida en los océanos", explica Denise Breitburg, autora principal del estudio y ecologista marina del Centro de Investigación Medioambiental Smithsoniano, Estados Unidos.

"La disminución del oxígeno en el océano se encuentra entre los efectos más graves de las actividades humanas en el medio ambiente de la Tierra (...) los mayores episodios de extinciones de la historia del planeta han estado asociados a climas más cálidos y océanos con menos niveles de oxígeno", añade la experta. Una noticia terrible, teniendo en cuenta que la mitad del oxígeno de la Tierra proviene de estas aguas y que los peces están empezando a cambiar sus hábitats para evitar las áreas sin oxígeno en las que mueren. Además, algunas de los microorganismos que pueblan estas aguas más cálidas producen enormes cantidades de óxido nitroso, un gas de efecto de invernadero 300 veces más potente que el dióxido de carbono.

Para frenar este declive que podría afectar gravemente a la vida marina de nuestro planeta, la coautora del estudio y oceanógrafa biológica de la Scripps Institution of Oceanography de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), Lisa Levin, afirmó que "el mundo necesita frenar el cambio climático y la contaminación por nutrientes" . Además, los científicos creen necesario abordar el problema desde tres frentes: sus causas, las cuales ya nombra Levin, apostar por mejores sistemas de saneamiento del agua para descontaminarla y proteger las salud humana y, por último, reducir notablemente las emisiones de combustibles fósiles.

Estos últimos son los mayores responsables de los gases que producen el efecto invernadero y el cambio climático. Por eso, países como Francia están firmemente comprometidos con su reducción y ya están tomando medidas a corto plazo para mejorar esta situación. Esperemos que, por el bien de todos y del planeta, sean lo suficientemente rápidas y efectivas.