Un neurocientífico te explica la mejor decisión que puedes tomar en la vida para ser feliz

La sociedad en la que hemos crecido nos ha convertido en una generación insatisfecha. Insatisfecha por conocer demasiadas realidades que probablemente jamás lleguemos a alcanzar, por escuchar historias de éxito y libertad que son casi imposibles de vivir y por tener sueños que difícilmente tocaremos. Es por ello que, en ocasiones, a muchos nos cuesta mucho sentirnos verdaderamente felices, sentir que por fin nos encontramos en el mejor momento de nuestras vidas.

Pero no hay por qué alarmarse. Moran Cerf, profesor de neurociencia y negocios de la Universidad de Northwestern (Estados Unidos) y profesor del American Film Institute, ha revelado a la BBC Mundo la clave de la felicidad. Después de haber estudiado durante una década como tomamos decisiones, ha descubierto que, al reaccionar a distintos estímulos, las ondas cerebrales de las personas que pasan tiempo juntas pueden parecerse o incluso llegar a ser idénticas. Algo que determina que nuestros pensamientos y sentimientos sean positivos o negativos, que nos alimenten de insatisfacción o de felicidad.

"Dos personas que ven las mismas películas, los mismos libros, que comparten las mismas experiencias y que además solo hablan entre ellos, después de dos semanas, comienzan a mostrar patrones comunes a nivel de lenguaje, emociones y hasta puntos de vista", dijo el experto al mismo rotativo dejando claro que, en su opinión, la mejor decisión que podemos tomar en la vida es elegir a las personas adecuadas. O, lo que es lo mismo, que su modo de ver las cosas y de vivir el día a día sean fuentes de bienestar. "Las personas cercanas a ti tienen un impacto en la manera en que te relacionas con la realidad más allá de lo que puedes percibir o explicar. Y uno de los efectos es que te vuelves parecido", agregó el neurocientífico.

Sí, la ciencia ha demostrado que los que nos rodean tienen un gran poder sobre nosotros, pero su alcance no termina aquí. Otro de los aspectos que influyen en nuestros niveles de satisfacción es cómo juzgamos a largo plazo las decisiones que tomamos. Por ello, para que el arrepentimiento o las dudas de haber obrado correctamente no se queden anclados a nosotros es crucial tener la habilidad de recordar los puntos positivos de las decisiones tomadas, y esto es algo que, según el neurocientífico, solo llegan a desarrollar algunos.

Aunque esta premisa no quiere decir que los que carecen de dicha aptitud no puedan beneficiarse de ella. De hecho, en este caso también pueden conseguirlo juntándose con las personas adecuadas."Es difícil empezar a reinterpretar la realidad de una manera cuando no lo has hecho antes de ese modo. La herramienta más directa es rodearse de personas que tienen esa habilidad", dice Cerf confirmándonos, otra vez, que a la célebre frase de la película Into The Wild nunca le faltó razón: "la felicidad solo es real cuando es compartida".