El museo que expone cadáveres humanos permanecerá abierto al público

El Museo Humano ha tenido más de 40 millones de visitantes en todos los rincones del planeta

Imagínate verte por dentro. Poder quitarte la primera capa de piel y conocer de qué forma se entrelazan tus músculos con tus cartílagos y tus huesos, cómo se desarrollan tus articulaciones y que tal se ve tu rostro sin párpados ni labios. Aunque no sea posible verte a ti mismo sí que puedes ver a otros: cuerpos de personas que han muerto y que han decidido donar su cuerpo se exponen en el llamado ‘Museo Humano’ junto a la mítica torre de comunicaciones de la AlexanderPlatz en pleno centro Berlín. Nunca antes una exposición ‘artística’ había cambiado tan fuertemente la forma en la que las personas nos vemos a nosotras mismas.

Consciente de la polémica que supondría una mirada tan radical al ser humano, el alemán Gunther von Hagens no dudó en revolucionar el mundo de los museos desde que su exposición fue expuesta a los berlineses por primera vez en 2015. Precisamente, este científico y artista fue el creador del llamado proceso de plastinación que consiste en solidificar el material orgánico: la solución permite que los músculos, los huesos y demás tejido corporal se conviertan en plástico. Sin embargo, su polémico trabajo estuvo en riesgo de desaparecer hasta que hace unas semanas consiguió sobreponerse por la vía judicial a las autoridades municipales que querían clausurarlo y el museo podrá finalmente seguir abierto.

En concreto, las autoridades del distrito le reprochaban al museo que los cuerpos sin vida estuvieran expuestos porque “los muertos deben estar bajo tierra o ser incinerados”. "Estamos muy aliviados después de tantos años de pelea delante de los jueces", ha declarado la mujer de Von Hagens y comisaria del museo a ElDiario.es  añadiendo que su fundación cuenta con más de 17.000 donantes inscritos que piensan en poder donar su cuerpo para que el Museo Humano pueda exponerlo en el futuro. Y es que esta exposición se mantiene viva gracias a la venta de entradas que permite al visitante tener información sobre las estructuras corporales tan complejas que habitan en el ser humano y en los animales ya que también pueden verse expuestos, por ejemplo, perros.

En esta exhibición pueden verse ejemplos relacionados directamente con la salud pública: los pulmones ennegrecidos de una persona fumadora junto a los de otra persona que jamás haya fumado. Este aspecto ha sido otro de los puntos en los que se ha basado la defensa de la persistencia del Museo Humano. La experiencia promete un ambiente oscuro con música tenue y pasillos con vitrinas en las que se verán intestinos, corazones, fémures, cerebros, riñones o cuerpos totales seccionados, pero también un espacio de reflexión sobre el ser humano y su relación con el cuerpo que habita. Es por ello que no resulta casual que la exposición itinerante Body Worlds de Von Hagen haya reunido un total de 47 millones de visitantes en todo el mundo.