Una mujer comparte su cicatriz de cáncer de piel para advertir contra los rayos UVA

Solo hay que ver la megadorada piel de Cristiano Ronaldo en pleno diciembre para saber que las cabinas bronceadoras funcionan. Pero este método artificial de exposición a los rayos UVA, de tan buenos resultados estéticos, esconde un enorme peligro. Según SkinCancer.org, las personas que utilizan una cama bronceadora por primera vez antes de los 35 años aumenta un 75% el riesgo de sufrir melanoma, el cáncer de piel que causa más muertes en el mundo. Esto es precisamente lo que le ocurrió a Mallory Lubbock. Y ha decidido documentarlo para concienciar a todos.

Hoy me quitaron mi primera mancha cancerosa. Ahora tengo que volver para quitarme la sutura y revisar la herida, luego para revisar todo mi cuerpo completo, luego chequeos por mucho tiempo y entonces chequeos rutinarios de por vida, y casi 100% muchas más citas dolorosas para eliminar el cáncer de piel de mi cuerpo”, explica esta joven de Iowa de 26 años en una publicación de Facebook que se ha vuelto viral y en la que muestra fotografías de su cicatriz en el labio superior.

Lubbock, madre de dos hijos, ha querido también hacer un llamamiento a la sociedad para advertir de los riesgos que conlleva la exposición a los rayos UVA, especialmente los emitidos por las camas bronceadoras: "Haré lo posible para asegurarme que mi hija no se tumbe nunca en una cama de bronceado mientras viva bajo mi techo y espero que lo que acaba de oír y ver superar a su mamá sea suficiente”.

Pero aunque historias como la de Lubbock sean duras e impactantes, solemos olvidarlas y comportarnos con la misma temeridad frente a los rayos UVA. Siempre pensamos que no nos tocará a nosotros: “Recuerdo haber visto publicaciones sobre el cáncer de piel en Facebook y haber pensado: 'Oh, eso nunca me pasará'. Ahora soy la madre en la playa con el paraguas y con un factor de protección 100 aplicado. Nunca pensé que esto me pasaría a mí (¿quién lo hace?)".

Ojalá que esta vez sí hayamos aprendido la lección.