Varios muertos en un enorme incendio en un edificio en Londres

Más de 200 bomberos y 40 vehículos especializados trabajan desde esta madrugada para extinguir el fuego que ha devorado a la Grenfell Tower, un bloque de viviendas de 27 pisos situado en el londinense barrio de Notting Hill. Aunque todavía resulta imposible precisar el número exacto, las autoridades ya han anunciado que el suceso deja varios muertos y, al menos, 30 heridos de diversa consideración. Todavía se desconocen las causas del incendio, mientras tanto, las labores de extinción continúan sucediéndose a contrarreloj ante el inminente peligro de derrumbe.

Porque ese es ahora el principal temor, tras desalojar también a los vecinos de edificios adyacentes. La Grenfell Tower corre serio peligro de venirse abajo. En declaraciones a la BBC, uno de los evacuados afirmaba que el edificio ha sido pasto de las llamas "hasta el mismo núcleo" y que "se está desmoronando. Dentro solo hay humo negro". Según informa la cadena británica, varios de los vecinos del edificio, que cuenta con más de 120 apartamentos, han escuchado fuertes explosiones y han visto caer pedazos de la edificación.

Todo ello contrasta con el hecho de que el inmueble, construido en 1974, fue rehabilitado a mediados del año pasado, mejorando el sistema de calefacción central y el revestimiento exterior. Aunque el suceso de esta madrugada parece dar ahora la razón a las reivindicaciones del Grenfell Action Group, una asociación vecinal creada para denunciar las graves deficiencias que la torre arrastraba desde hace años. Las últimas quejas se interpusieron en 2012, cuando el grupo había denunciado que la instalación eléctrica del edificio no cumplía con los cánones de seguridad exigidos y que las mangueras de extinción de incendios estaban obsoletas desde hacía años.

Las investigaciones policiales comenzarán cuando se determine el estado en el que queda el edificio. Por el momento, una de las arterias principales de la ciudad, la A40, permanece cortada a fin de que los vehículos de emergencia puedan acceder al lugar del suceso que mantiene en vilo a Londres.