Muere David Rockefeller, el jefazo de los ‘Illuminati’ y muso de los ‘conspiranoicos’

Aunque muchos pensaban que sus ‘poderes’ le mantendrían vivo eternamente, el magnate y filántropo David Rockefeller falleció el lunes a los 101 años de edad en su residencia de Pocantico Hills, al norte del estado de Nueva York (Estados Unidos). Su fallecimiento no es algo sin importancia, más allá de haber sido el fundador de la Comisión Trilateral y de haber presidido el Chase Manhattan Bank, Rockefeller era conocido en la comunidad de la ‘conspiración’ por ser el líder de los ‘illuminati’.

Según cuenta la leyenda conspiranóica, el único nieto vivo del fundador de la petrolera Standard Oil, John D. Rockefeller, era además el patriarca de una de las 13 familias ‘illuminati’ —junto a los Rothschild o los Kennedy— que controlan a Beyoncé y, de paso, el gobierno mundial desde las sombras. Su linaje de sangre, que algunos llaman ’reptiliano’, habría descendido directamente desde Jesús a través de las familias reales de toda Europa y, más concretamente, los Merovingios. Algo que ya os sonará por películas como El Código da Vinci o Matrix Reloaded.

Pero lo que realmente traía de cabeza a los especialistas y youtubers de la conspiración, empezando por el famosísimo americano Alex Jones (fundador del canal Infowars con dos millones de seguidores en Youtube), eran las organizaciones filantrópicas de ámbito internacional que Rockefeller controlaba como el Club Bilderberg, posiblemente la reunión anual más misteriosa del mundo en la que las personas más influyentes para debatir el futuro de la humanidad, es decir, el Nuevo Orden Mundial o NOM. No en vano, su padre cedió los terrenos en Manhattan para la construcción de las sede de las Naciones Unidas en 1952.

Otro de los temas favoritos de la conspiración es la relación de la familia Rockefeller, los mayores accionistas de la petrolera Exxon, con organizaciones como Greenpeace —lo que a priori parece una total contradicción— o los supuestos lobbys gay a través de la Fundación Rockefeller, una de las ONG más influyentes del mundo con más de 5 millones de dólares en activos y subvenciones anuales por valor de 137 millones de dólares. Incluso hay quien acusa a la fundación de haber impulsado la Revolución Verde, es decir, agricultura a gran escala a base de pesticidas basados en el petróleo.

Sin embargo, y aunque a muchos les pese, el magnate será recordado por gestos como haber cedido una de las fincas familiares para la ampliación de un parque nacional en el estado de Maine con motivo de su 100 cumpleaños, financiar el trabajo de muchos de los galardonas con el Premio Nobel, financiar las investigaciones que dieron con la vacuna de la fiebre amarilla y haber recibido del expresidente Bill Clinton la Medalla Presidencial de la Libertad en 1998, el mayor reconocimiento civil en los Estados Unidos. Luces y sombras para la memoria de uno de los hombres más influyentes del planeta.