El motivo por el que muchos han comenzado a llamar ‘Black Fraude’ al Black Friday

Si no vives en Marte lo más probable es que a estas alturas de la semana ya te haya quedado my clarito que este viernes es el famoso Black Friday. Sí, esas rebajas- invento yankee que promete descuentos de hasta el 80% y que el año pasado provocó que la peña se gastase 1.500 millones de euros en un solo día en España. Pero, mucho ojito, porque este año se espera que la cifra aumente un 20%, o sea, que todavía nos volveremos más locos.

El tema es que en los últimos días y bajo el hashtag #BlackFraude cientos de personas han denunciado en Twitter las maniobras fraudulentas de muchos comercios (no todos, que quede claro) para inflar los precios antes del ansiado día. Una constante de la que la asociación de consumidores FACUA no se ha cansado de advertir de esta situación a través de sus comunicados y encuestas. Según sus resultados, aaño tras año, 8 de cada 10 participantes acusan a la gran mayoría de los comercios de servirse de falsos descuentos para aumentar sus ventas.

“Partimos de la base de que el Black Friday es un pico de ventas bestial en el que se aprovecha al máximo para simular precios y ofrecer rebajas que son un verdadero fraude”, explica el portavoz de FACUA, Rubén Sánchez, que aprovecha para advertir de que “lo realmente importante no es el supuesto descuento, sino el precio final del producto”. Prueba de ello es que en las últimas horas se ha hecho viral la supuesta maniobra de la cadena MediaMarkt para sacar provecho de la fecha.

El usuario de Forocoches ‘bmxero’ ha alertado en el foro de que, en menos de 24 horas, el precio del televisor Samsung QE65Q8FAMTXXC ha subido desde los 2.599 euros a unos increíbles 3.480 eurazos, algo fácilmente comprobable si se hace una simple búsqueda en Google. Denuncias similares, aunque quizás menos vistosas, se han producido con cientos de productos a la venta en tiendas de tecnología o plataformas de comercio electrónico como Amazon o Aliexpress.

“El perfil del consumidor está cambiando y hoy día es muy fácil comprobar si los precios han sido alterados a través de internet. Lo importante es que en caso de detectar un falso descuento el consumidor recopile pruebas y lo denuncie ante FACUA o la administración”, insiste Rubén quien opina que solamente las denuncias masivas a través de las redes sociales podrían “provocar un perjuicio para la imagen de la marca y un cambio en sus políticas comerciales”.

Sin embargo, y por desgracia el historial de denuncias de los últimos años desmiente al portavoz de FACUA. Por muchas denuncias que rebose Twitter, los mismos engaños que se denunciaban en 2015 y 2016 continúan ocurriendo y si el año pasado los españoles gastaron una media de 212 euros, la previsión es que este año la cifra alcance los 254 euros. Además, el precio medio de los productos aumentará una media del 3% según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

De hecho, la OCU alerta a los compradores a través de su web de que, según la ley 7/96 de regulación de comercio minorista, se establece que “siempre que se oferten artículos con reducción de precio, deberá figurar con claridad, en cada uno de ellos, el precio anterior junto con el precio reducido” y “se entenderá por precio anterior, el menor que hubiese sido aplicado sobre productos idénticos en los treinta días precedentes”. Por tanto, y con la ley en la mano, todo lo que se salga de estos parámetros es completamente denunciable.

Al final, y como nos insisten desde FACUA, a la mayor concienciación, activismo y voluntad por denunciar estos abusos por parte de los consumidores debería sumarse una implicación mayor de la administración pública para atajar esta forma de fraude. “Es evidente que desde las administraciones de consumo se debería imponer un control más férreo sobre unas prácticas recurrentes, de todas formas lo realmente importante es que el consumidor tome conciencia de sus derechos y exija más a la administración”, concluye Rubén.

Mientras responde a nuestras preguntas, la encuesta en Twitter de FACUA ya acumula 4.398 votos (x a cierre del reportaje) de los que solamente el 1% se oponen a la idea de que las grandes cadenas utilicen el Black Friday para vender bajo falsos descuentos. Visto lo visto,  y con los datos en la mano, no es que el personal no esté lo suficientemente informado o que falten personas denunciando esto en Twitter. Simplemente que a la gente le da un poco igual pagar lo mismo (o más) si al final siente que se está llevando un ‘chollazo’ a casa, ¿no?