Una Misteriosa Enfermedad Que Ha Matado A Más De 24.000 Trabajadores

Crédito de la imagen: Oswaldo Rivas / REUTERS

Es una epidemia muy poco conocida que está matando a miles de trabajadores de la caña de azúcar de El Salvador. Un enemigo más que sumar a la dureza del trabajo y a las bandas sanguinarias, que son el pan de cada día de estos salvadoreños. De hecho, El Salvador está considerado como el país más violento del mundo teniendo en cuenta sólo las naciones sin una guerra declarada.

Es difícil de imaginar para gran parte de los europeos, pero pongamos que vivimos en un barrio marginal, controlado por una mara (en 2015 estas pandillas asesinas mataban a unas 16 personas al día en El Salvador), que nos hace temer por nuestra vida y la de los nuestros continuamente, donde ni siquiera la policía se atreve a entrar. Un barrio donde siempre huele a podrido y la humedad es casi irrespirable, donde poder ir al hospital es un lujo. Pongamos que cada día salimos de allí para ir a trabajar a decenas de kilómetros de distancia a las plantaciones de la caña de azúcar. Pongamos que trabajamos unas 11h diarias, a una temperatura que muchas veces supera los 40ºC, casi sin descansos y bebiendo poquísima agua, quemando las mismas calorías que los corredores de maratones alpinos pero cada día y ganando poco más de 3€ diarios. Probablemente ya tenemos la enfermedad en nuestro cuerpo, pero en la primera etapa es silenciosa, asintomática, así que no nos damos cuenta, sólo estamos más cansados que de costumbre y con poco apetito.

Ahora pongamos que meses, incluso años, más tarde se empieza a notar más que los riñones fallan y la piel se va poniendo amarillenta, también tenemos vómitos, nos sudan las extremidades de forma dolorosa y nos cuesta respirar. En caso de que tengamos dinero para ir al hospital nos diagnosticarán: Mesoamerican Nephropathy o CKDnT, por sus siglas en inglés (Chronic Kidney Disease of non-Traditional causes, enfermedad renal crónica de causas no tradicionales). Pero ya es demasiado tarde, la enfermedad es irreversible y no tiene cura.

Pues algo similar es lo que les ha ocurrido a 24.000 centroamericanos, según la Organización Mundial  de la Salud (OMS). De hecho, en los últimos 20 años las muertes se han multiplicado por cinco. En El Salvador y Nicaragua está matando a más gente que el SIDA, la leucemia y la diabetes juntos.

La Isla Foundation

Hasta hace poco se decía que el CKDnT estaba causado por la mala vida de los trabajadores de la caña de azúcar y por los fertilizantes químicos, pero cada vez se tienen más pruebas de que son las duras condiciones de trabajo en las plantaciones lo que está causando esta enfermedad crónica y muchas veces mortal por la falta de tratamiento y, sobre todo, de prevención.

Por suerte, parece que poco a poco los enigmas alrededor del asesino silencioso se van resolviendo. Eso es en gran parte gracias a La Isla Foundation, una ONG que se creó justamente para esto, para estudiar la enfermedad y ponerle remedio. En El Ángel, una plantación de El Salvador que se ha ofrecido a colaborar, La Isla está introduciendo una serie de medidas preventivas, como descansos regulares, tiendas para que los trabajadores tengan algún lugar con sombra donde guarecerse y agua para mantenerlos hidratados. Parece algo muy básico, pero es que antes los trabajadores no tenían ni siquiera esos ‘privilegios’.

Los resultados de los estudios de La Isla están demostrando que con estas medidas la enfermedad por lo menos no empeora y se estabiliza.

Será un gran logro si estas medidas consiguen contagiarse al resto de plantaciones de caña de azúcar de todo Centroamérica. El siguiente paso sería cruzar fronteras y océanos y llegar hasta a los campos de arroz de Sri Lanka y la India, donde también se están detectando casos de CKDnT.