A La Mierda La Generación Perdida: Somos La Generación Milenial

Nos llaman “La generación perdida”, es decir, los jóvenes de entre 16 y 40 años con o sin formación académica que, o bien no encuentran un empleo acorde con sus altos conocimientos o, por contra, poseen baja calificación y son incapaces de entrar en el mercado laboral.

Desempleados, sin independencia, desganados, sin objetivos, sin retos, sin expectativas… ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Ya lo decían Los Simpson: los niños son el futuro.

Por tanto, ¿cómo es posible que España se sitúe a la cabeza de Europa cuando hablamos de paro juvenil?

La educación tradicional: “si no quieres estudiar, ¡a trabajar!”

A la mayoría nos han educado en el colegio con el fin de empaparnos de la materia, de memorizarla y, perdón por la expresión, “vomitarla” en los exámenes. Pero, ¿quién nos enseñó a pensar, a averiguar el porqué de las cosas, a encontrar caminos alternativos?

En España castigamos el error, mientras que en el extranjero las equivocaciones son experiencia y aprendizaje. A aquel que “no valía para estudiar” se le mandaba a trabajar, o como mucho, a hacer un grado medio o un FP. Si esa persona que tenía más dificultades hubiera recibido el apoyo y la motivación suficiente, habría cosechado en el futuro más éxitos, sin duda. Denominemos a este modelo educativo la “vieja escuela”.

En 1964, el profesor de psicología de Harvard Robert Rosenthal realizó un experimento en una escuela con el que demostró que a través de estímulos positivos se conseguían mejores resultados académicos. Podéis ver más información sobre este estudio de Rosenthal aquí.


La nueva educación. Las notas no son lo más importante

Se habla de un nuevo modelo educativo, no futuro, sino presente, pues está al alcance de todos en Internet y físicamente en algunas escuelas. Un tipo de educación enfocado al desarrollo de las habilidades personales y profesionales. Las notas ya no lo son todo. En este tipo de enseñanza educativa, cada alumno tiene un potencial a explotar, por tanto, su educación será adecuada a sus necesidades, capacidades, ritmo, etc. Se acabó eso de que todos tengamos los mismos objetivos que cumplir cada curso.

De este modo, una persona inteligente de manera innata, con facilidad para memorizar, retener y asimilar conceptos también necesita ser motivada. En la “vieja escuela” los listos cumplen de sobra los objetivos marcados pero no van más allá, no maximizan sus posibilidades ni aumentan sus perspectivas de éxito.

Asimismo,  un estudiante de la “nueva escuela” al que le cuesta estudiar, que tiene dificultades en la concentración, etc. recibe la motivación necesaria para cumplir los objetivos marcados, para ampliar sus expectativas y aumentar la confianza en sí mismo. Mientras que con la educación tradicional se frustraría porque se sentiría inferior y no se esforzaría en convertirse en lo que de verdad puede llegar a ser.

¿Cuáles son las claves de la "nueva escuela"? Motivación, profesores inspiradores y tecnología


Profesores: ¿formadores o educadores?

En la “nueva escuela” los profesores son equiparados a los entrenadores de los grandes deportistas. Tienen un rol activo y un papel decisivo en su pupilo, pues en el entrenador recae un peso muy importante: la motivación. El profesor-entrenador debe tener la capacidad de, además de enseñar conocimientos, transmitir mediante la piscología y empatía las herramientas necesarias para que sus alumnos crean en sí mismos, se esfuercen más y obtengan mejores resultados.


¿Qué papel juega la tecnología en la educación?

La tecnología es la herramienta aliada en este cambio educacional que se propone, pues gracias a la red tenemos un contenido infinito de datos, técnicas e información que se adecúe totalmente a las necesidades y capacidades de cada persona.

Gracias a las videoconferencias y al contenido audiovisual colgado en la red, tenemos acceso a los mayores profesionales de todo el mundo. Ellos comparten sus enseñanzas estén donde estén y nosotros tenemos acceso a sus lecciones con un solo click.

1. Clases personalizadas. Cada persona puede personalizar sus clases, el material, tiempo de estudio etc. Así, el contenido y el modo de estudiarlo se asimila de mejor modo.

2. Software educativo. Cuyo objetivo es motivar a la concentración y al esfuerzo durante la formación.

3. Flexibilidad. Cada estudiante, de manera autónoma, decide cómo gestionar su tiempo y cómo involucrar la formación en su día a día.


La importancia de los padres

Padres y madres son la piedra angular en este asunto, el motor para que los engranajes que deben mover las máquinas de la educación se pongan a rodar. Los niños no tienen la capacidad de reclamar las claves educativas que les ayudarán a tener éxito. Por eso son los padres, visto que las instituciones públicas no mueven un dedo, los que deben exigir un cambio de base en la enseñanza.

Crédito de la imagen: tanarro.blogspot.com