El ‘microtrabajo’, el invento para que tú hagas el trabajo sucio de los robots y no al revés

La llaman "la mano invisible detrás de la economía digital" y son tareitas que se pagan a pocos céntimos. Amazon ya ha abierto puestos de este tipo

Llevamos años escuchando hablar de robotización del trabajo. Hemos visto robots recibiendo a los clientes de un hotel en Japón, dirigiendo una orquesta en Italia y hasta siendo prostitutas (las muñecas sexuales ya se han automatizado). A los científicos les encanta construir máquinas con aspecto humano que hacen tareas que históricamente hemos hecho las personas, pero la realidad es que la gran parte del trabajo robotizado en la actualidad corresponde a la economía digital. Los robots no tienen brazos, piernas y sonrisa, sino que son algoritmos que navegan entre bases de datos para hacerte la vida más fácil: encontrar un restaurante en Google Maps o sugerirte el vídeo de Youtube que necesitas en cada momento.

Pero ellos también son falibles. Igual por esto de vez en cuando, al hacer una búsqueda tienes que pasar una pequeña prueba para demostrar que no eres un robot. Y justo por esto, porque las máquinas tienen sus límites (cada vez menos), hay empresas que se han inventado un nuevo modelo "laboral": los microtrabajos, pequeñas tareas que hay que completar de forma manual para que toda la maquinaria funcione como la seda. Jeff Bazos, el creador de Amazon, ya los ha definido como "la inteligencia artificial, artificial" porque estos humanos están detrás del algoritmo para no dejar ninguna oportunidad al error.

¿Qué harías si tuvieras un microtrabajo? La BBC lo explica muy claro en un vídeo: responder encuestas, hacer clic en anuncios, transcribir textos, ver vídeos o moderar imágenes ofensivas. Además, los microtrabajadores entrenan a los ordenadores para que entiendan el universo humano (es decir, que a la larga destruyen este tipo de puestos de trabajo) como ayudando, por ejemplo, en tareas de reconocimiento facial. Otro ejemplo es estar detrás de coches sin conductor para enseñarlos reconocer los objetos móviles que puedan encontrarse en el camino, identificarlos y categorizarlos. También determinan si un contenido es triste, feliz, los enfada o enamora.

2,70 euros la hora

Dar este "sello de calidad" a los algoritmos está bastante mal pagado. Se llaman microtrabajos porque las empresas que los ofrecen dividen las operaciones en miles de mini tareas por las que pagan céntimos, según la BBC. En total, puedes sumar 4,20 euros en Estados Unidos, 2,70 en Europa y uno en África. Sospechas bien: estas tarifas están por debajo del salario mínimo y, si bien mucha gente se lo toma como una forma de ganar un extra, no faltan quienes alertan de que este tipo de trabajos pueden precarizar aún más el mercado laboral.

Este "ejército de humanos" trabaja generando información o enriqueciendo la que ya hay para empresas como Amazon, una de las pioneras del sector, que contrata desde 2005 personal para evitar que se dupliquen las ofertas de su web. Al fin y al cabo, las máquinas son cada vez más perfectas para prestar servicio a los humanos, pero hay cosas que solo nosotros podemos garantizar. Por ahora.