No Eres Mala Persona Si Estás Deseando Vengarte... O Eso Dice Un Estudio

Todos hemos sufrido algo parecido (pon tus matices aquí): tu pareja decide que no eres la persona con la que quiere pasar su vida o el empleo perfecto es ofrecido a ese compañero de clase que te copiaba las respuestas en los exámenes. La sensación de rechazo (e injusticia) puede presentarse de distintas formas, pero siempre encuentra una forma de llegar a tu vida, solo por joder. Y con ella, viene otro célebre sentimiento, aunque ese último sea más conocido por su mala fama. Sí, es ella, la sed de venganza, ese deseo incontrolable de hacer daño a quien te ha hecho sentir tan mal. Y claro, sentir eso está feo.

Hasta ahora no podías ir diciendo que se la tienes guardada a alguien, es mucho más cool y diginificante que te dé igual (al menos, de puertas para afuera). Pero ya no, ahora podrás proclamarlo, porque la ciencia dice no eres mala gente, sino todo lo contrario. Dos investigadores de la Asociación Americana de Psicología han llegado a la conclusión de que la reacción agresiva al rechazo es una actitud de personas crueles, sino una respuesta del organismo en un intento de mejorar nuestro humor tras sufrir una decepción.

El estudio fue publicado por David Chester y Nathan DeWall en la revista científica Journal of Personality and Social Psychology. y su principal conclusión fue que las personas suelen buscar una manera de vengarse porque sienten la necesidad de estabilizarse emocionalmente y no tanto porque realmente deseen provocar sufrimiento a quienes les han hecho mal. "La agresión es un medio para un fin, para el retorno a un estado de equilibrio emocional y de homeostasis. No se trata del daño infligido al objetivo en sí, sino más bien de lo que ese daño le permite al individuo sentir", explicó David Chester en una entrevista a Broadly.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores llevaron a cabo seis experimentos con más de 1.700 participantes. En uno de ellos, los participantes debían escribir un texto sobre un momento de sus vidas en el que se sintieron bastante enojados. Después, sus escritos eran intercambiados con los de un compañero online para que ambos hicieran comentaran el texto del otro y los evaluaran. Así, cada uno recibía su propia puntuación, que podría ser positiva ("¡Excelente ensayo!") o negativa ("¡Uno de los peores textos que ya he leído!").Resultado de imagen de vudú gifHe aquí la venganza. A través de un experimento llamado "la tarea de la muñeca vudú": a los participantes se les dio una muñeca que representaba al compañero que comentó sus textos. Cada uno tenía que seleccionar cuántos alfileres clavar en la figura. Los resultados fueron bastante obvios. Los participantes que recibieron comentarios negativos fueron mucho más agresivos con las pobres muñecas. En base en eso, los científicos pudieron evaluar las respuestas emocionales de los participantes de una manera más práctica.

Aun a riesgo de que parezca que el estudio es otra forma de ofrecer consuelo a los que creen en la maldad innata dle ser humano, Chester afirma que hay un lado positivo: "Si la agresión es una estrategia de regulación de la emoción, entonces sólo hay que suplantarla con otra estrategia". O sea, encontrar otra actividad que te haga sentir bien otra vez, como ejercicio o meditación, para ayudarte a olvidar esa sed de venganza. Antes de hacer algo del que te arrepentirás más tarde, métete en Google y busca una clase de yoga.