Londres instala una "nevera solidaria" para evitar el desperdicio de comida

Hortalizas, carnes, productos lácteos. Miles de kilos de comida terminan diariamente en la basuras de bares, restaurantes y supermercados mientras miles de personas no tienen qué llevarse a la boca. La solución se revela complicada y pasaría por implicar a agentes sociales, públicos y privados, a cadenas de alimentación y, en definitiva, a la sociedad.

Pero algunas almas solitarias alumbran ideas que, si bien no solucionan el problema en toda su dimensión, sí contribuyen a mitigarlo levemente. Es el caso de la iniciativa conocida como Freddie, una 'nevera solidaria' instalada en el barrio londinense de Brixton y que recibe diariamente productos que pueden tener una segunda oportunidad y sirven todavía para su consumo.

La fórmula es sencilla: Freddie refrigera los alimentos que bares y restaurantes de la zona no han podido utilizar durante el día y que, de no encontrar alternativa, terminarían en el contenedor. Dos voluntarios garantizan que esos alimentos cumplen unas normas básicas —nada de lácteos abiertos ni carnes crudas, por ejemplo— y esperan a que todo aquel que quiera los retire para su consumo, velando también porque no sean utilizados para su reventa y que sirvan, en sentido estricto, para hacer un bien a la sociedad.

La iniciativa ha sido aplaudida por millones de británicos que se avergüenzan de unas cifras que invitan a la reflexión: Londres tira a la basura más de 60 millones de euros en comida cada año. Por eso, en cuanto The People's Fridge, la asociación que ha implementado esta solución, propuso una campaña de crowdfunding, enseguida recaudó más del doble del dinero esperado: 2.270 libras (2.638 euros).

Otras ciudades del Reino Unido y ya preparan iniciativas similares esperando contar con la misma acogida y pretendiendo establecer una red de 'freddies' que peleen contra las cifras de comida desperdiciada. Y muchos pensarán que esta iniciativa debería ser importada pero, en este caso, ha sido al revés: España cuenta ya con 15 'neveras solidarias' desde que el fundador del Banco de Alimentos de Barakaldo instalase la primera en 2015. Una buena forma de ejercitar el consumo responsable y de generar conciencia.