La ley española dejará de considerar que los animales son 'cosas'

Hasta ahora y al contrario que en muchos países europeos, la ley consideraba a nuestras mascotas 'cosas'. Como el que tiene un ordenador caro o un coche, a efectos legales podían embargarte al perro o al gato si no pagabas la hipoteca o este se quedaba tirado en la carretera si tú sufrías un accidente y no tenías un familiar cerca. Ayer en cambio, el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad una ley para que los animales sean considerados como seres vivos y 'sintientes', es decir, que sienten y padecen. Una ley respaldada por todos los partidos, pero también criticada por quedarse corta y no contemplar aspectos como el maltrato animal o el eterno debate taurino.

Aunque el Congreso simplemente aprobó ayer su 'admisión a trámite' –o sea, que se lleve a debate– , se entiende que saldrá adelante debido a la falta total de oposiciones. Eso sí, el resultado final puede que sea distinto a la propuesta inicial del PP, considerada light y que usa términos como 'propiedad privada'. El partido conservador propone reformar el Código Civil para cambiar la consideración de los animales de 'cosas' a seres 'sintientes', la Ley Hipotecaria, que extendía la hipoteca a los animales y la Ley de Enjuiciamiento Civil, para evitar que estos puedan ser embargados y tratados como otro bien material.

Sin embargo y a pesar de la poca presencia de diputados en la cámara, la mayoría de los partidos han hecho objeciones y criticado la propuesta por quedarse corta, ya que, por ejemplo, la legislación seguirá sin contemplar cuál es el destino de la mascota ante el abandono sistemático que vive nuestro país (137.000 perros y gatos fueron abandonados en 2016). El partido catalán PDeCAT, comunidad en la que están prohibidas las corridas, sacó el tema de los toros. “Si ahora son seres sintientes ¿no siente un toro?”, decía el diputado Sergi Miquel. Por su parte, el partido animalista PACMA apreció que los animales seguirán siendo cosas, en tanto que se seguirán pudiendo comprar y vender, usarse en espectáculos o ser explotados.

Varios partidos sugieren, respecto a la sencilla iniciativa del PP, muchas otras medidas que se deberían tomar si es que de veras preocupa la situación animal. Por ejemplo, cómo no, eliminar la declaración de bien de interés cultural de los espectáculos taurinos y retirarles las subvenciones o bajar el IVA a los servicios veterinarios. De momento, la reforma del PP será debatida y supondrá, de cualquier modo, un gran paso adelante para los derechos de los animales en nuestro país.