Un joven que fue expulsado de un instituto de Florida mata a 17 estudiantes

Una nuevo tiroteo ha dejado conmocionada a la opinión pública de Estados Unidos. Según fuentes policiales, un total de 17 personas han muerto y 15 han resultado heridas este miércoles en un tiroteo perpetrado por un joven de 19 años en el instituto Marjory Stoneman Douglas High, de la ciudad de Parkland, en el condado de Broward (Florida, Estados Unidos). El autor de la masacre, que ha acabado con la vida tanto de adultos como de alumnos, se llama Nikolas Cruz, un estudiante de este centro educativo de 3.000 alumnos que recientemente había sido expulsado por “motivos disciplinarios”, según ha indicado el alguacil del condado.

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"Es un día horrible, horrible. Es catastrófico. No tengo palabras”, lamentó a The Washington Post Israel, el padre de tres jóvenes de este instituto y testigo del tiroteo en el etxerior del recinto. Ya en el interior de la escuela, el pavor fue todavía más terrible. La clase de un estudiante de 17 años de último curso, Ryan Kadel, se vio interrumpida por las alarmas mientras leían Macbeth, de William Shakespeare: "Tuvimos un simulacro de incendio durante la mañana, así que no sabíamos qué estaba pasando. Salimos y vimos a un guardia de seguridad en un carrito de golf conduciendo muy rápido y gritándonos que corriésemos", recordó al mismo rotativo.

Ante aquella escena, él y otras dos docenas de alumnos no vieron más opción que huir hacia el edificio más cercano del campus. Allí se escondieron amontonados en un gran armario durante 90 minutos esperando salir con vida de aquella tragedia. "La gente enviaba mensajes para saber qué estaba pasando. Los niños lloraban, algunas personas estaban enloquecidas", añadió Kadel. "Estoy algo sorprendido de que haya sucedido aquí, pero no del todo. Los tiroteos en centros escolares ocurren regularmente, y después las noticias se olvidan de ellos", concluyó el estudiante.

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A Kadel no le falta razón. En Estados Unidos existe un amplio historial de jóvenes que se se han presentado en sus centros de estudio para matar a todo el que se cruce en su camino. Una de las más famosas fue la matanza de 1990 de la Escuela Secundaria de Columbine (Colorado), donde dos adolescentes fuertemente armados asesinaron a 13 personas. Otra matanza que impactó fuertemente al país fue la que se vivió en Newton (Connecticut) en 2012, cuando un joven acabó con 21 niños y seis adultos de una escuela infantil. Y, el 23 de enero de este año, un chico de apenas 15 años arrancó la vida a otros dos menores en una escuela rural de Kentucky. 

Calamidades que se repiten año tras año y solo en lo que va de año unas 1.800 personas han perdido la vida en Estados Unidos por heridas de bala, 200.000 desde el 2011. Mientras tanto, el debate sobre la prohibición de las armas de fuego continúa en stand by desde la llegada del presidente Trump a la Casa Blanca.