El joven que enseña cómo empezar a vivir con lo básico te hace más feliz

El editor japonés Fumio Sasaki llevaba una vida cómoda. Tenía un armario repleto, una casa confortable. Y dinero. Gracias a su sueldo, podía vivir con holgura y podía darse los caprichos que se le antojaban. Sin mujer, sin hijos y con un alquiler asumible por su piso en el barrio Nakameguro de Tokio, Sasaki parecía conjugar todos los ingredientes, al menos desde el punto de vista económico, para ser feliz. Pero no lo era. Y por eso tomó la decisión de dar un giro radical a su vida, diciendo adiós al materialismo y comenzando a vivir únicamente con lo necesario. Hoy duerme en el suelo sobre un colchón enrollable; de la barra de su armario tal solo cuelgan tres camisas, tres pantalones y algunas chaquetas. ¿Resultado? A priori, una existencia aburrida, vacía. Pero de eso, nada.

"Vivir solo con lo esencial no solo me ha brindado beneficios superficiales, como el placer de una habitación limpia, sino que también me ha llevado a un giro más fundamental. Me ha dado la oportunidad de pensar lo que realmente significa ser feliz", aseguraba en un artículo publicado en The Guardian. Sasaki ha logrado desvincularse de las convenciones sociales que catalogan a las personas por sus pertenencias, y ha descubierto que el minimalismo destruye los prejuicios y trae consigo una concepción más pura de la existencia. 

Porque intentar comprar la felicidad solo trae una satisfacción puntual y efímera, asegura. Con su experimento, ha caído en la cuenta de que ansiar determinados objetos o pertenencias te aleja del auténtico bienestar, y hoy se lamenta de haber caído en la trampa durante años y haberse sentido miserable por no poder acceder a determinados estatus. "Quiero pensar en las formas en que las personas ordinarias como tú y yo pueden hallar los placeres verdaderos en la vida". Él parece haberlas encontrado dándole la espalda a los cánones que impone la sociedad consumista. Y, por eso, Sasaki es hoy plenamente feliz.