En esta isla de Noruega han decidido eliminar el tiempo para siempre

"La hora genera estrés", asegura un habitante de la isla que ha impulsado la propuesta

¿Te imaginas levantarte por la mañana sabiendo qué tienes que hacer pero no cuándo? Si todo el mundo organizara sus responsabilidades y dejara el trabajo hecho, podríamos vivir sin horarios, sin calendario y hasta sin reloj. Es la conclusión a la que han llegado los 300 habitantes de una isla al norte de Noruega donde pasan más de tres meses al año sin ver la noche... y todo el invierno sin ver la luz.

Cuando el día es tan tremendamente monótono, se alteran los ritmos del sueño y cumplir un horario puede llegar a ser desesperante. Para los locales, se trata solo de formalizar una forma de vida que llevan practicando décadas. “Hay luz del día constantemente y actuamos en consecuencia”, dice el isleño Kjell Ove Hveding, que impulsó la iniciativa, a la televisión pública noruega. “En medio de la noche, lo que la gente de la ciudad podría llamar ‘2 am’, puedes ver a niños jugando al fútbol, gente pintando sus casas o cortando el césped y adolescentes nadando”.

Pero en la práctica, puede ser un poco caótico. Por ejemplo, si estás haciendo la comida y se te han terminado los tomates, lo normal es ir a la tienda y saber de antemano si está abierta o cerrada. Pero si desaparecen los horarios de los servicios públicos, nadie sabrá en qué momento puede contar con qué. Hay que admitir que una isla de 300 habitantes donde probablemente todo el mundo se conoce, facilita la tarea pero... ¿y los turistas?

Visit Norway

Los locales quieren hacer que los visitantes dejen sus relojes en el puente que separa Sommar (que significa "verano") de la península de Noruega. Ya se inventarán alguna forma de avisarlos del final de las vacaciones, de que tienen que ir pensando en hacer las maletas y no perder el avión para que no se queden estancados hasta el infinito viviendo en un lugar sin tiempo.

"La hora solo genera estrés", explica Hveding, “en todo el mundo las personas están lidiando con el estrés y la depresión. En muchos casos esto se relaciona con el sentimiento de que el tiempo no les da para hacer sus cosas y el reloj es el culpable. Queremos una zona libre de tiempo en la que todos puedan sacar el máximo provecho a sus vidas”.

Por esto, Sommar quiere convertirse en el primer lugar sin tiempo, una medida que se debatirá en el Parlamento antes de implantarla (o no). De hecho, otras regiones del norte ya se han mostrado a favor de copiar la idea de flexibilizar las jornadas al máximo durante los meses de verano. La propuesta parece de ensueño y, realmente, de alguien que dejó de contar el tiempo hace años, cuando al resto del planeta nos inundaron los móviles. Sin llegar a extremos, todos deberíamos aprender a dar un paso atrás y respirar.