Le Inyectó Una Sobredosis De Heroína A Su Novio Y Se Quedó A Verle Morir

Desde fuera, la vida de Anu Singh parecía envidiable. Era una brillante estudiante de derecho de Canberra (Australia), a menudo organizaba cenas con amigos, tenía un novio genial... Sin embargo, una noche decidió que iba a asesinar a su pareja, primero durmiéndole y luego inyectándole una sobredosis de heroína, y a quedarse a mirar como moría lentamente.

La historia es más macabra aún, porque la joven invitó a sus amigos a una cena de despedida, en la que les contó que pensaba suicidarse y llevarse a su novio, Joe Cinque, con ella. Pero les pidió a todos que no le comentaran nada al chico. Así que él era el único que no tenía ni idea de los planes de Singh. Y así lo hizo, pero decidió - por razones todavía desconocidas- cambiar de planes y acabar solo con la vida de Joe. Un episodio que se convirtió en uno de los crímenes más sonados de Australia hasta la fecha y que ha inspirado, de momento, un libro y una película. 

Después de diagnosticarle una enfermedad mental y considerarse ello la causa de su comportamiento apático, la chica fue acusada de homicidio involuntario y condenada a 10 años de prisión. A los 4 años de cárcel fue puesta en libertad condicional y en enero de este año, casi 20 años después del crimenaccedió por fin a hacer una entrevista y a hablar sobre aquello.

En 2004, la periodista y escritora Helen Garner publicaba un libro sobre este sonado caso y que se convirtió en best seller nacional. Lo curioso es que por más que Garner intentó entrevistar a Singh para escribir su obra, la joven rechazó las peticiones. El libro se hizo siguiendo los juicios en la Corte Suprema de las dos mujeres acusadas del asesinato, Anu Singh y su amiga Madhavi Rao, la persona que le ayudó a conseguir la heroína.

Ahora, un ex compañero de universidad de Singh, Sotiris Dounoukos, acaba de estrenar una película sobre los hechos. Dounoukos también intentó, según explica, contactar con la protagonista del crimen, pero tampoco fue posible, aunque Singh lo niega. De todas maneras, él tenía información de primera mano, porque la conocía y también sabía cómo era su vida en el campus y con sus amigos.

Y aunque Singh había concedido algunas entrevistas a regañadientes y siendo muy escueta, no fue hasta que el rodaje ya estaba en marcha, cuando Singh decidió por fin hablar con Ginger Gorman, periodista de News.com, y contar más relajadamente lo sucedido.

En la entrevista, asegura que ella misma no sabe por qué mató a su novio: "No hay ninguna motivación racional. Estaba mentalmente enferma y sigo teniendo que lidiar con ello. Sigo lidiando con los porqués. Un psiquiatra mencionó un estado de disociación, como si estuviera fuera de la realidad. No lo sé". Y tiene miedo de que en la película no se le dé el suficiente enfoque psicológico. Siente que fue algo horrible lo que hizo y aún echa de menos a su novio. También explica que su madre llamó a "un equipo de crisis en salud mental varias veces, antes de los hechos, pero no fui atendida".

¿Qué tienen de cierto o falso estas declaraciones? ¿Con un tratamiento psiquiátrico a tiempo, se podría haber evitado la muerte de Joe Cinque? ¿Podrían los amigos de la pareja haberlo evitado? ¿Por qué ninguno decidió intervenir y avisar a Joe? Demasiadas dudas sin sentido en un crimen que ya no tiene vuelta atrás.