Así es el interior de uno de los mayores narcolaboratorios de 'El Chapo' Guzmán

Preso en Estados Unidos bajo régimen estricto de aislamiento, Joaquín 'El Chapo' Guzmán era el narco más poderoso del mundo. Desde 1989, este mexicano ejercía con mano de hierro el liderazgo en el cartel de Sinaloa. En enero de 2017, durante el último día de presidencia de Barack Obama, fue capturado por tercera vez y extraditado a una cárcel norteamericana en la que actualmente se encuentra, a la espera de su juicio en abril de 2018. El hallazgo de sus narcolaboratorios por parte de la policía mexicana es constante y muchas veces se produce durante los registros de rutina que realizan diariamente ya que, en México, los laboratorios pueden ubicarse en cualquier lugar.

Así fue como, el pasado 13 de enero, pocos días después de su captura, los militares encontraron uno de estos 'centros' de creación de drogas sintéticas en Cosalá (Sinaloa) donde calcularon que se fabricaban hasta 200 kilos diarios de cristal (metanfetamina). Una cantidad que, según estimó la policía, podría comercializarse por casi dos millones de euros. Para deleite de los curiosos, el diario mexicano El Universal difundió el material audiovisual obtenido por la policía.

El comunicado de la Procuraduría General de la República de México (PGR), detalló que en la ‘narcococina’ trabajaban al menos 10 personas dirigidas por un hombre encargado de preparar la fórmula: el 'cocinero'. Sin embargo, se consideró que estaba abandonado, ya que no encontraron a ninguno de sus 'trabajadores' en el lugar. Llegar hasta allí fue una dura tarea para la policía, puesto que el laboratorio se encontraba sobre una cañada de la zona montañosa de Cosalá, a 40 kilómetros de la ciudad de Culiacán, la capital del Estado.

Los laboratorios de metanfetamina suelen caracterizarse, a simple vista, por contener grandes colecciones de botellas de productos químicos altamente corrosivos, mangueras y cilindros presurizados. En general, se dividen en cuatro secciones: la zona para elaborar la primera fase de la droga, la de reposo, los reactores (150 ollas de acero inóxidable en las que se producen las reacciones químicas) y, finalmente, el área de enfriamiento (un ventilador y unos toldos para evitar el sol).

Durante años, el cartel de 'El Chapo' convirtió la frontera entre México y Estados Unidos en un coladero por el que introducían toneladas de cocaína, heroína, metanfetamina y marihuana. Se calcula que cada libra de metanfetamina (453,6 gramos) encontrada en este narcolaboratorio llega a costar hasta 5.000 dólares en la frontera estadounidense, debido a su reputación de mayor calidad. Algo así como lo que le ocurría a Heisenberg en la mítica serie Breaking Bad pero a lo bestia.

En 2015, tras la segunda fuga de 'El Chapo' Guzmán, un equipo de la cadena británica Sky News consiguió acceder y grabar uno de dichos narcolaboratorios en activo que, sorprendentemente, se encontraba en medio de una zona urbana y en las "mismas narices" del Ejército. Un documental que desmontaba la típica imagen de laboratorios perdidos en lo más remoto de la selva o el desierto y que pretendía desafiar al gobierno mexicano. Un reconocimiento al poder e influencia de los narcos que no dudaron en mostrar su poder a los medios mientras el criminal número uno del país estaba de nuevo en libertad.

Ahora, mientras el Ejército mexicano sigue desmontando su organización millonaria, 'El Chapo' está preso en una cárcel estadounidense e incomunicado durante 23 horas al día. En su celda, solo puede escribir a su joven esposa y ver a sus abogados, que aseguran que el rey del crimen mexicano está al borde de la locura. Aun así, cada una de sus conversaciones es observada con lupa y sus cartas leídas por el gobierno norteamericano antes de ser enviadas. El objetivo es evitar que dé ordenes y siga dirigiendo el cartel de Sinaloa desde prisión, algo que muchos consideran un imposible. El Chapo está acusado de 17 delitos que podrían suponer cadena perpetua.


Crédito de las imágenes: El Universal