Una iniciativa permite viajar gratis en metro a cambio de ver anuncios en tu móvil 

Llegas tarde al trabajo. Vas corriendo a coger el metro. Bajas por las escaleras saltando peldaños como una gacela y, al mismo tiempo, vas rebuscando en tu cartera el dinero para pagar el ticket. La sorpresa es que te das cuenta de que tienes tres posibles problemas: opción uno, tienes un billetaco de 50 euros por primera vez en tu vida y no tienes cambio; opción dos, no te ha dado tiempo a sacar dinero y no tienes ni un botón con el que engañar a la máquina. Y, por último, opción tres: no tienes ni un duro hasta principios de mes. Cualquiera de las tres situaciones es un auténtico drama, ¿verdad? No para nuestros vecinos alemanes: una aplicación les permite pagar su viaje en metro viendo unos minutos de publicidad en el móvil.

La app se llama WelectGo y, de momento, -bien que lo sentimos- solo la disfrutan en ese país; concretamente, en la ciudad de Düsseldorf. Lo cierto es que el experimento está siendo un éxito, así que esperan expandirse pronto a más localidades y añadir más anunciantes. El funcionamiento es muy sencillo: te bajas la aplicación, te registras y, a través de los datos que se obtienen (como la edad y el sexo), los anunciantes pueden segmentar mejor sus anuncios y hacer llegar al público adecuado sus productos.

Y aquí viene la genialidad: WelectGo ofrece a los usuarios billetes de autobús o metro a cambio de ver cuatro anuncios de unos 20 segundos, lo que hace un total de un minuto y 20 segundos. Una vez invertido el tiempo, en el mismo dispositivo se entrega un billete con valor de 2,60 euros disponible durante 90 minutos y que es válido en toda la ciudad.

Una idea que ha tenido muy buena acogida entre los ciudadanos de Düsseldorf. De hecho, se podría decir que demasiada, porque la aplicación solo tiene un acuerdo con dos patrocinadores y no valoró una demanda como a la que ahora hacen frente: lanzaron la aplicación con una estimación de 1.000 descargas, pero se han quedado exageradamente cortos. Sobre todo, teniendo en cuenta que usan los ingresos obtenidos de la publicidad para comprar los billetes. Por tanto, una vez que la asignación de tickets del día se ha gastado, ciao.  

WelectGo no es más que otro ejemplo de cómo la publicidad digital está tratando de sobrevivir. En este tipo de anuncios se hace mucho más difícil medir la efectividad que en sus hermanos analógicos; los que hemos visto u oído durante toda la vida en periódicos, revistas, radio o televisión. Realmente, suponen un quebradero de cabeza para las empresas de publicidad, pues los propios usuarios disponen de sus propias armas para evadirlos, como AdBlock, una extensión que se instala en el propio navegador y que bloquea toda publicidad que, en muchas ocasiones, resulta molesta.

Ha pasado tiempo desde que juegos y otras aplicaciones nos ofrecen incentivos por ver algunos spots: vidas para seguir adelante en nuestra partida u otras herramientas con las que pasarse ese nivel que se tanto se nos resiste, por ejemplo. Al final, todo esto no deja de ser una forma de ‘pago’ para que nos traguemos ese anuncio. Un pago en especie y con forma de intercambio para que, al fin y al cabo, evitamos tener que tirar de tarjeta de crédito.

O  mirándolo desde otra perspectiva, quizá los que paguemos seamos nosotros. Aunque no lo hagamos directamente con dinero, sí que estamos comprando nuestro billete de metro con nuestro tiempo: el que dedicamos a ver el anuncio. Y eso, nos guste o no, sigue siendo una moneda de cambio. Puede que sea, incluso, la más valiosa que tenemos. 

Crédito de la imagen: Emmanuel Rosario